Monday, 19 November 2012

La voz de los antepasados en Zululand

Bueno, y ahora que ya hemos aprobado la clase de iniciación en un poblado Xhosa y tras darnos un bañito relajante en el acogedor hostal de Durban ("la amistosa ciudad" en la que todo el mundo te dice que no andes por la calle porque pueden atracarte y en la que no tuvimos ni el más mínimo problema), ahora toca la siguiente lección pero esta vez en el poblado Zulú de Eshowe, cerca de la antigua capital erigida en 1816 por el fundador del imperio que años después haría temblar a los ingleses: el rey Shaka.

Pero vamos a lo nuestro. En esta segunda lección iremos directamente a la casa de la sangoma o curandera local a un acto en que la gente del pueblo le va contando uno a uno y en público sus problemas. Su “finca” consta de varias “cabañas” circulares con distintos usos, a veces separan la cocina, casas para los distintos hermanos si tienen famiia y una para los antepasados. En los tejados de estas casas es donde se van poniendo “muestras” de los distintos sacrificios que se han hecho a los antepasados (cuernos, mandíbulas...) y como veis hasta los tejados son acogedores ;-)


Y mientras mi traductor se echa la siesta por la juerga que se corrió el día anterior en que conoció a dos chicas y se ligó a una ("como me felicites cada vez que me echo una nuva novia no vas a parar en todo el mes" me dice riendo ;-)) yo hago lo de siempre, ponerme a jugar con todos los niños que me encuentro jeje



Hasta que por fin va llegando la gente y empieza la ceremonia, con cánticos tipo gospel porque la sangoma pertenece a la iglesia de Nazareth, una rama del cristianismo que permite el culto a los antepasados y en que normalmente los templos son simplemente un círculo de palos clavados en el suelo (también tienen otras cosas como que la mujer puede rechazar dos propuestas de matrimonio pero a la tercera tiene que aceptar sea quien sea!). Lo primero que me sorprende es que tenemos que salir de la choza para que los aprendices de curandero nos laven los pies a todos con una mezcla de cerveza tradicional, agua y... fanta de naranja! Cuando pregunto si es por el pasaje de la biblia en que lavan los pies, se descojona y me dice que el mejunje resultante se lo lleva la gente a casa para distintos rituales (menos bebérselo!) como salpicar las paredes para expulsar malos espíritus, creo.


Después comemos todos del arroz que trae una consultante de la sesión anterior (y tiran caramelos!) como parte de su tratamiento y bebemos todos la amarga cerveza ritual.  Después de eso la gente va contando sus problemas mientras el resto van repitiendo KEESA que debe significar antepasados.


Después empieza el crescendo de los cánticos hasta que la sangoma y los aprendices entran en trance con movimientos más violentos, sonidos guturales y esas cosas y va dando consejos: al que tenía enemigos en su trabajo le dice que esos enemigos le quieren matar pero que le protege su abuelo por lo que se lo tiene que agradecer sacrificando una cabra, a parte de cerveza ritual para agradecerle el trabajo que tiene y beber de una botella con una cuerda dentro de las que se ponen en la cintura para mayor protección. A la que le pide ayuda con los exámenes le dice que a los antepasados no les gusta que tenga dos novios, con la carcajada general de la comunidad. A la que le pregunta por el éxito de su negocio le dice que despida a la vendedora! y traiga la carne que vende para presentársela a los antepasados y compartirla con la comunidad. Y así uno por uno hasta dar respuesta a todos con voz ronca y entrecortada.


Pero antes de terminar, sigilosos, salimos de la casa y nos calzamos de nuevo porque un coche nos espera fuera para volver al hotel. Fin de la segunda lección, hay que volver a casa ;-)

7 comments:

Félix said...

Por lo que veo las cabañas africanas también recuerdan al lomo de un caballo. Que recuerdos de Japón, eh? Me ha encantado tu esteler papel de aldeana xhosa.
Ya sabes que si te enteras de alguna mujer Eshowe maja, guapetona y que haya rechazado ya a dos hombres, no te lo pienses, que la pillas fijo!
;-)
Qué guapos son los niños por allí.
Un abrazote.

Cabrero said...

Serafín, despues de leer tu entrada me han venido a la memoria 2 momentos memorables: 1. Tu experiencia con el padre Fortea, por favor confiesa que es lo que más te ha acojonado y 2. Tu curso, charla sobre la imposición de manos...

Un abrazo

Cris said...

Siento desilusionaros, pero KEESA es la palabra sueca que el señor IKEA eligió para designar a la tuerca que falta para poder completar el aparador MALMO. Los pobres iniciados no logran encontrarla entre la llave allen y los tubillones.
Coincido con Cabrero: esta es la secuela del exorcismo. ¡Esperamos la tercera parte!

Curro said...

Que maravilla la idea de vivienda de la curandera!!! Algo así debería de ser un cortijo...que urbano...!!!

ailatan said...

Había abandonado el blog un poquillo, pero estoy de vuelta y tan contenta. Me encantan las fotos y las historias. Alucino cómo sacas tanta información con traducciones de por medio.
Besos!

El Negro said...

a ver si cuelgas una nueva entrada, que te estás empezando a hacer de rogar..., queremos más historias!!!

Zocobr said...

Mira entiendo lo de que la esperanza de vida en África no está muy payá, pero joder algún abuelete negro habrá para sacarse una foto!, que con tanto niño te van a nombrar duque de feria mi arrrma.

Por lo demás, apasionante tu experiencia en el poblado, rayando incluso lo quijotesco por ese toque tan real en un mundo que se antoja irreal.

Mi pregunta es, ¿Ves en el territorio q recorres la riqueza natural, que según dicen está por explotar y representa más del 50% de los recursos del planeta?