Sunday 6 August 2017

Qhom, el mayor zoológico de Irán.

Hola amigos y... ¡bienvenido, Diego!


En esta segunda parte del viaje me toca cambiar la improvisación, el encanto y la comunicación desbordantes de mi hermana por la planificación hecha excel. Veremos cómo sale ;-)

En otro momento hablaremos más de Teherán, pero ahora vayamos directos al grano. A Diego, nada más llegar a su hostal mientras saboreaba su primer desayuno en Irán, le preguntaron dónde íbamos después de Teherán. Al saber que íbamos a Qhom (la segunda ciudad más santa de Irán y cuna de los ayatolás), le dijeron con sorna que era el mayor zoológico de Irán.

Espoleados por la cara de sorpresa de Diego, le contaron que la mitad de la población allí tiene VIH por el sexo ilícito. Le explicaron que pasa como en cualquier religión represora y que segregue por sexos, como el cristianismo en la Edad Media (de los curas de ahora no dijeron nada).

Nos quedó claro que en su opinión, la ciudad donde Khomeini estudió y vivió veinte años es de todo menos santa. Sea como fuere, nosotros nos cogimos un tren y fuimos para allá.


Lo primero que visitamos fue el gigantesco complejo de templos y santuarios que incluye el mausoleo de Fátima. Al ser extranjeros tuvimos que esperar a que llegara un guía/vigilante que nos lo explicara y se asegurase que no entráramos al santuario propiamente dicho.

Quizás como le di conversación al segurata de la puerta -que acabó haciéndome una consulta médica-, luego nos dejaron hacer un vídeo. Sin censura ni repitiendo tomas ;-)


También estuvimos en casa del mismísimo Khomeini. Aquel al que durante su exilio en Francia, según parece, los franceses promocionaron como líder de la revolución del 79 gastándose un millón de eurazos que esperarían recuperar con petróleo. Sea esto cierto o no, el caso es que de su exilio volvió "victorioso" a Irán, vino a ver a su maestro y dió un discurso a sus fieles desde este mismo balcón. ¡Dentro vídeo!


Paseando por la ciudad vimos bastantes africanos y asiáticos, lo que cuadra con lo que nos dijeron de que tenían estudiantes  de teología islámica de más de 120 países. Interesante y extraña ciudad; esclarecedora para completar un poco nuestra imagen de Irán, aunque no tenía mucho más que visitar y la gente me pareció menos amable y un poco a la caza del turista.

Después de Qhom, fuimos a Kashan, una ciudad famosa por las casas de comerciantes de vidrios, alfombras o de aquellos que, como Abbas, se encargaban de la seguridad en las rutas comerciales.


Vais a tener la oportunidad de escuchar la conversación entre dos comerciantes de alfombras 18 años después de la boda de uno de ellos con la hija del otro. En aquel momento, la única condición fue que el yerno construiría una casa para su futura esposa, al menos tan hermosa como la de su padre (la de la foto anterior). Ahora el suegro va a la casa del yerno a comprobar si ha cumplido su palabra...


Nos fuimos con pena de la azotea de nuestro chulísimo hotel en esta ciudad de fabulosos reataurantes, casas, hamams... rumbo a la mítica Isfahán. Pero en el camino en taxi -conducido por una mujer que no soltaba la tablet ni de casualidad- aprovechamos para ver:

1. Un zigurat que dicen que es más antiguo que los de Mesopotamia (Irak).


2. Los jardines de Fin, patrimonio de la humanidad donde tuvo lugar el asesinato de un primer ministro, aparentemente por orden del Sha...



3. La milenaria y rojiza ciudad de Abyané, donde hicimos un poco el cabra para llegar al castillo y hacer estas fotos:



Además vimos una central nuclear por fuera y sin poder hacer fotos, Natan, un caravanserai...

Finalmente llegamos a la evocadora Isfahán, "la que está en medio del mundo". Esta ciudad, sobre todo su plaza central hacen honor a su aura de magia y de leyenda...

Pero eso es otra historia y debe de ser contada en otra ocasión.

Gracias por vuestros comentarios!

1 comment:

Diego said...

Madre mía cómo chupo cámara, noooo... Lectores, no os preocupéis que de aquí a otros 18 años (o a que me divorcie) tengo la reforma acabada. ¡Besos a todos!