Wednesday, 2 September 2026

El Barong de Bali: la lucha del bien contra el mal

En cuanto llegamos a Bali nos damos cuenta que, al menos en el centro de Ubud, hay casi más turistas que población local y muchos ¡son españoles! 

De hecho Bali parece un photocall permanente. Vas a ver un arrozal (como el de Tegallalang) y lo primero que te encuentras son sitios para hacerte la foto. Incluso columpios donde las mujeres pueden hacerse fncuentras osas con un elegante vestido de cola. ¡En un arrozal!

Y eso que había gente trabajando de verdad. El que veis en la foto, vuando terminó la terraza se enderezó y con la mano derecha simplemente quitó un poco devtierra del borde de la terraza de arriba y ya empezó a pasar el agua de una a otra.



Otra prueba de que aquí la mayoría de los turistas no vienen a ver ceremonias, es que nadie nos había avisado de un festival anual en el templo de Gunung Kawi Tampaksiring, al que llegamos por pura casualidad jisto cuando empezaba. Fijaros cómo culmina con el castañeteo de dientes del Barong para espantar a los malos espíritus frente al templo, justo antes de que todos vuelvan a entrar. Espectacular.



Tanto me gustó el castañeteo del Barong (dios prehindú, normalmente un león que simboliza la lucha del bien contra el mal, representado por la bruja Rangda), que fuimos a Mas, el pueblo/barrio del tallado en madera, a ver a Komang el último de muchas generaciones dedicadas al tallado de máscaras a que nos enseñara como las hace. 

Lo que no sabíamos es que además ¡es un magnífico bailarín. A mí me tocó representar, con menos talento, a la bruja Rangda, echando fuego por la boca 😅 No os lo perdáis:




Algún turista despistado vimos en Goa Gajah, la cueva del elefante, pero no tanto como merecería este pintoresco espacio sagrado don de conviven el hinduismo y el budismo.



Pero hay una ceremonia que sí que atrae a muchos turistas, la purificación ritual en el templo Tirta Empul, aunque lo que purifican es sobretodo su cuenta de Instagram 😅 En todo caso, tanto el templo como su leyenda son maravillosos.



Y por supuesto, no podíamos dejar pasar la ocasión de visitar una plantación de café y probar el famoso café para el que usan los granos que caga la civeta 🤭 

Aquí tenéis nuestras primeras reacciones 🙃


Y si, en vez de la calidad del café elegimos las vistas, no dudamos en irnos al crater del volcán Batur para contemplar el lago y el rastro de lava de la erupción de los años sesenta. Os lo explica Diego mejor.


Las aguas de ese lago pertenecen a Visnu y son tan sagradas que se supone que es el origen de todos los ríos de Bali y es de donde se coge el agua para las ceremonias importantes. Además, en el templo dedicado a Laksmi, la mujer de Visnú, recibimos una bendición con esa misma agua ¿qué más se puede pedir?


Con esta bendición, dejamos esta entrada sobre el centro/norte de Bali y nos retiramos discretamente para darnos un masajito en Ubud.

¡Un abrazo, familia! 🫂

Tuesday, 1 September 2026

Festival de Dieng: devolviendo las rastas a los ancestros a ritmo de Jazz

Ahora llegamos a una de las etapas más surrealistas del viaje. Nos hemos venido a un festival de Jazz en las altas montañas de Dieng. 

Surrealista no sólo porque nos toca sacar la ropa de abrigo en agosto en Indonesia, sino porque un ritual en que se cortan las rastas a unos niños para devolverlas a los ancestros ha ido rodeándose, como dicen aquí, de "música en las nubes" y atrae a gente de toda Indonesia (muy pocos extranjeros) que acampan en los alrededores.

Aunque fue el segundo día, empecemos por presentaros a los protagonistas de este evento: los niños "tocados por los ancestros" a los que les salen rastas "naturales" que no se pueden cortar hasta que el niño lo diga (eso sí, con la promesa de algunos regalos, como en nuestra primera comunión). 

Os dejo un vídeo de la ceremonia grabado desde la zona de prensa. Privilegios de tener este blog 🙃



La idea es que las rastas lleguen desde ese remanso del río (lo llaman lago) hasta el mar, así que al ver que las vasijas de barro donde estaban las rastas se hundían rápidamente, el resto las dejaron en la balsa de juncos. Al menos eso entendimos 😅 

En el festival, además de los conciertos, se podía pintar el gorro cónico típico (no llegamos), hacer compritas y degustar cafés de toda Indonesia. Ahí por supuesto que sí que estuvimos y nos fuimos con un buen chute de cafeína 🤭 Os dejo el mapa con las opciones para que podáis elegir.


Incluso tuvimos tiempo el último día para contemplar cómo expulsa sus gases el volcán en Kawah Sikidang y seguir subiendo, para deleitarnos la vista con los lagos de dos colores que se forman en el cráter y que vimos desde el mirador de Ratapan Angin.


Por cierto que llegados a esas alturas, nos hicimos amigos de altos vuelos 🙃

Pero volviendo al festival, aunque aguantamos bajo la solana para ver algunos bailes tradicionales, lo verdaderamente interesante empezaba por la noche, en cuanto nos forrábamos con toda nuestra ropa de abrigo oara aguantar el frío 😅

Y la diva máxima del festival (más de pop que de jazz) fue sin duda... ¡¡Yura Yunita!!



Tengo que reconocer que yo me emocioné vivo cuando, gracias al traductor del móvil, entendimos que había que levantar la mano derecha y abrazar al que tuvieras al lado, sobre todo si tenías la suerte de seguir teniendo a tus padres y tus amigos cerca. Y la gente siguió abrazada durante toda la canción que hablaba a la gente que tenía (o quería) viajar lejos de casa y les repería en el estribillo que siguieran caminando (Jalan pulang), pero que no olvidaran el camino a casa... 

Mientras, en la pantalla gigante, se proyectaban las imágenes del vídeo que os comparto. Podéis poner la traducción automática en Youtube, pero creo que nuestro abrazo lo sentiréis sin necesidad de entender la letra 🫂 



El festival acabó con un emotivo lanzamiento de farolillos al cielo con los deseos de todos los asistentes. Pero como no sabíamos a qué hora iba a ser, resultó que empezaron a lanzar farollillos justo cuando tiramos la toalla y nos fuimos al hotel 🤦

La suerte fue que pudimos verlo desde allí. Y con esta imagen nos despedimos esperando que, con farolillos o sin elllos, se cumplan vuestros deseos.

¡Un abrazo familia!