De hecho Bali parece un photocall permanente. Vas a ver un arrozal (como el de Tegallalang) y lo primero que te encuentras son sitios para hacerte la foto. Incluso columpios donde las mujeres pueden hacerse fncuentras osas con un elegante vestido de cola. ¡En un arrozal!
Y eso que había gente trabajando de verdad. El que veis en la foto, vuando terminó la terraza se enderezó y con la mano derecha simplemente quitó un poco devtierra del borde de la terraza de arriba y ya empezó a pasar el agua de una a otra.
Otra prueba de que aquí la mayoría de los turistas no vienen a ver ceremonias, es que nadie nos había avisado de un festival anual en el templo de Gunung Kawi Tampaksiring, al que llegamos por pura casualidad jisto cuando empezaba. Fijaros cómo culmina con el castañeteo de dientes del Barong para espantar a los malos espíritus frente al templo, justo antes de que todos vuelvan a entrar. Espectacular.
Tanto me gustó el castañeteo del Barong (dios prehindú, normalmente un león que simboliza la lucha del bien contra el mal, representado por la bruja Rangda), que fuimos a Mas, el pueblo/barrio del tallado en madera, a ver a Komang el último de muchas generaciones dedicadas al tallado de máscaras a que nos enseñara como las hace.
Lo que no sabíamos es que además ¡es un magnífico bailarín. A mí me tocó representar, con menos talento, a la bruja Rangda, echando fuego por la boca 😅 No os lo perdáis:
Algún turista despistado vimos en Goa Gajah, la cueva del elefante, pero no tanto como merecería este pintoresco espacio sagrado don de conviven el hinduismo y el budismo.
Pero hay una ceremonia que sí que atrae a muchos turistas, la purificación ritual en el templo Tirta Empul, aunque lo que purifican es sobretodo su cuenta de Instagram 😅 En todo caso, tanto el templo como su leyenda son maravillosos.
Y por supuesto, no podíamos dejar pasar la ocasión de visitar una plantación de café y probar el famoso café para el que usan los granos que caga la civeta 🤭
Aquí tenéis nuestras primeras reacciones 🙃
Y si, en vez de la calidad del café elegimos las vistas, no dudamos en irnos al crater del volcán Batur para contemplar el lago y el rastro de lava de la erupción de los años sesenta. Os lo explica Diego mejor.
Las aguas de ese lago pertenecen a Visnu y son tan sagradas que se supone que es el origen de todos los ríos de Bali y es de donde se coge el agua para las ceremonias importantes. Además, en el templo dedicado a Laksmi, la mujer de Visnú, recibimos una bendición con esa misma agua ¿qué más se puede pedir?
Con esta bendición, dejamos esta entrada sobre el centro/norte de Bali y nos retiramos discretamente para darnos un masajito en Ubud.
¡Un abrazo, familia! 🫂