Wednesday, 2 August 2017

Fin de semana familiar por las playas del mar Caspio

Una señora que trabaja en el mismo edificio que mi hermana está casada con un iraní y el hermano del esposo vive en Irán y tiene una casita a orillas del mar Caspio.

Probablemente con el ajetreo individualista londinense nadie más en el edificio lo sepa, pero mi hermana sí. Y no sólo lo sabe, sino que le escribe un simple mensaje a este señor y empezamos una nueva odisea ;-)

Así que desde Ardabil nos fuimos en autobús rumbo a Langeroud. Un poco jaleo porque en principio no llegaba a Langeroud, pero luego sí que llego. Eso sí, con muchas horas de retraso. Lo fascinante es que cuando se abrió la puerta del autobús a la una de la mañana en medio de la carretera de un sitio al que se suponía que no llegaba... ¡allí estaba Mehraban esperándonos! A día de hoy seguimos sin entenderlo ;-)

No me resisto a poneros esta foto:


Ha sido un clásico de este viaje. Mi hermana despliega su encanto nada más entrar en un transporte público. Radiante incluso con el velo, se pone a sonreir y a chapurrear en farsi unos minutos con todo el mundo... hasta que se duerme. Y entonces me deja a mi -que intento leer-, con un galimatías de gente amabilísima haciéndome preguntas, ofreciendo fruta, déjame el libro, galletitas, ¿qué habéis visitado?, más agua, ¿tenéis casa para dormir?, venid a la nuestra, más fruta, Irán-ziva-ziva-ziva-preciosísimo oye, gracias, gracias señora pero es que no la entiendo; luego ya si eso cuando se levante mi hermana pues ya le cuenta, gracias, gracias, tashacor, khodafes...

Para que os hagáis una idea ;-)

El caso es que nos llevan en coche a su casita a orillas del mar Caspio y en vez de tirarnos a una alfombra e irse por fin a dormir, empieza el jolgorio, las anécdotas, la historia de cada uno, videoconferencia con la cuñada en Londres... como si no fuéramos unos desconocidos complicándoles la vida sino los hijos pródigos que hubieran vuelto a casa.


Lo peor es que a la mañana siguiente cuando me levanté me di cuenta que a nosotros nos habían dejado su habitación y Mehrabán y su mujer estaban durmiendo los dos en las alfombras del salón. Nos dió vergüenza hasta a nosotros, que ya nos queda poca ;-) 
Por supuesto nos sacaron toda la despensa para el desayuno: huevos, distintos quesos, distintos panes, galletas, sesamo... y sobre todo una miel deliciosa. Bueno, eso y un café hecho con cafetera italiana porque una de las primas -que era profe de inglés y nuestra traductora infatigable- había vivido en Italia. 

Como les dijimos que queríamos verlo, salimos rumbo a Masouleh, un pueblecito en las montañas, pero antes paramos en un museo de casas tradicionales de Gilán (la región en la que estábamos) que también fue una delicia. Había mujeres preparando pan tradicional de arroz y mi hermana hasta aprendió a tejer con un telar "casero". Que no nos faltase de ná ;-)


Volvimos a salir rumbo a Masouleh, pero como se nos había hecho tarde paramos primero a comer. Nada, una cosa sencilla: caviar, pescado al grill, estofado y en kebab (les habíamos dicho que no habíamos comido mucho pescado en Irán), purés de berenjenas, olivas con una salsa especial, etc. Aquí os prometo que intenté pagar. Me levanté, hablé con el camarero -que no me entendía-, insistí al patriarca... nada, no si molestó en contestarme. Sólo alzó un poco la mano y echó ligeramente la cabeza para atrás (el gesto para decir que no por estos lares). Ni lo intentes, parecía decir. En otra ocasión que lo volví a intentar, el marido de la prima me miró todo serio y me preguntó "¿Pero por qué quieres pagar?". Pues nada, imposible, ¡Esperemos que consigan el visado para venir a España! 


Ya con la panza llena, de nuevo a la carretera que por cierto era una pasada con sus filas de montañas casi ondeando vaporosas en el horizonte...


Con todas estas experiencias el pueblo en sí, muy turístico, aunque tenía su encanto casi fue lo de menos ;-)


Y a la vuelta a casa... barbacoa y bailes en el jardín. Que no pare la fiesta. Resulta que encima Merhaban fue DJ en Manchester cuando su familia salió de Irán durante la revolución del 78. Ole, ole y ole. Luego volvió a estudiar a Irán y ya se quedó. Le tocó vivir los bombardeos en Tehrán durante la guerra Irán-Irak del 80 al 88. Comenzada por Sadam, instigada por los Estados Unidos entre bambalinas y alargada hasta el absurdo por Khomeini que aprovechó para hacer una purga en casa. Una guerra en la que ninguno de los dos países ganó nada y murió mucha gente. "Ocho años perdidos" decía Mehraban. Según una autora iraní fue parte de la doctrina de la "doble contención" de Estados Unidos; provocar a estas dos grandes potencias petroleras para que se ataquen entre ellas y así ninguna de las dos fuera realmente fuerte. "Loco Sadam y loco Khmoeini". Una locura, en resumen. 

En Hamadán ya nos habíamos encontrado con gente que se definían como "los niños de la guerra". Alguien nos contaba por ejemplo que ya no podía comer pescado porque lo tenía ya asociado a los bombardeos. Aunque recordaban también casi con alegría cuando tenían que huir de Teherán al norte, porque así no tenían clase y los niños lo vivían casi como unas vacaciones. Los que sobrevivieron, claro.

Pero volvamos a la playa a orillas del Caspio, con la barbaoa y la juerga. Como yo quería darme un baño nocturno, fuimos a la playa. Pero no contábamos con que mi hermana tenía que bañarse completamente vestida o en una zona rodeada por un plástico azul que era exclusiva para mujeres. En el colmo del absurdo acabamos bañándonos solamente mi hermana y yo, ella completamente vestida y... en la zona de mujeres! En fin, para que nos "empapáramos" bien de las dificultades de ser muer por aquí.


El día siguiente ya era el día de vuelta a Teherán con ellos. O sea, el último día para mi hermana. Así que como estábamos un poco tristes la madre sacó un libro de Hafez, uno de los dos poetas adorados en Irán y nos dijo que hiciéramos una pregunta mentalmente. Ella abriría una página al azar y esa poesía nos daría la respuesta a nuestra pregunta secreta. Yo había leído en la guía que hacían eso pero no me lo podía creer. Me parece genial que haya un país donde mucha gente tenga en las paredes un cuadro de un poeta en vez de un crucifijo o una foto de la peregrinación a la Meca. Y no tiene por qué ser en casa de artistas o escritores (Merhabán es ingeniero y su mujer es médico), según nos cuentas es bastante común.

Este amor por la poesía me parece la clave de la elegancia, la ternura y la sensibilidad tan especial de los iraníes.

Y como vio que me fascinaba, Tina la hija mayor me regaló un cuadro suyo en que había pintado un poema sobre el amor de Rumi, el otro de los grandes poetas persas. Claro que los turcos dicen que es turco porque nació en Turquía (yo he leído que nació en lo que hoy día es Afganistán). Un detalle menor para los iraníes porque en aquella época era imperio persa y escribió en farsi. Sea como fuere el detalle de regalármelo es conmovedor y el poema también. Termina diciendo "no escaparé al amor". Amén.

Para contrarrestar un poco tan sublimes palabras y el caloret que hacía, sin previo aviso la madre se lió a manguerazos con los que estábamos desprevenidos y acabamos así:


¡Son geniales!

Y no me enrollo más con la llegada a Teherán, la cena, el viaje al aeropuerto a las dos de la mañana, la cancelación del vuelo de mi hermana, los nuevos vuelos, dejarla en el hotel, volverme con Merhabán a casa casi a las cinco de la mañana y levantarme a las ocho para prepararme porque tenía organizado un taxi par ver los castillos de los Assassins...

Eso son gajes del oficio y parte de este maravilloso viaje que pronto pasará de viaje de hermanos a viaje de amigos (bienvenido Diego!!)

Pero antes, en la próxima entrada, me acompañaréis en una visita relámpago pero imprescindible. ¡No os la perdáis!

¡¡¡¡Un abrazo a todos y gracias por los comentarios!!!

Tuesday, 1 August 2017

Nómadas, taxistas y castillos en el Azerbaiyán iraní

Ven a Irán, purifica tu alma.

Este es el eslógan turístico que propuso mi hermana tras la sensación que tuvo en el castillo de Babak al norte del país. No me enrollo más porque, mejor que nosotros, os lo va a explicar la única e inimitable... Nane Ghamar! (ya sabéis, la doña Rogelia iraní que todo lo sabe):


Como habéis visto, se le ha ido un poco la pinza a Nane Ghamar. Ups! Por cierto, que aquí usan Nane Ghamar como para decir "todo quisqui", osea lo que podría valer para cualquiera.

Tenía tantas ganas de poner este vídeo que lo he soltado nada más empezar el post, pero para seguir el orden cronológico desde Takab (que es donde acabó la entrada anterior) nos fuimos a Tabriz vimos el museo de Azerbaiyán (que no tiene nada que ver con la cultura azerí!) y tras dar una vuelta por el bazar y cenar unas brochetas descomunales en la "tasca" de Alí Baba, nos fuimos a dormir ;-) Por cierto, como me comentabais en la despedida de Luiggi, las brochetas de pollo o de carne son la comida callejera más típica por aquí, pero por suerte nosotros las hemos intercalado bastante con comidas caseras tradicionales. ¡Lo siento por los que no tuvistes tanta suerte!


Al día siguiente nos fuimos al pueblo troglodita de Kandovan, al que llaman la Capadocia de Irán y donde sigue viviendo gente en esas curiosas  formaciones rocosas. Pita, nos dejaste impresionados por teléfono cuando nos dijiste que ya conocías el lugar! Aunque ahora son casi todo tiendas sigue teniendo encanto pasear por el pueblo y encaramarte a algún que otro balcón, incluso con ropa tendida como éste:


Si me permitís la broma fácil (mis disculpas a los ayatolás), al ver este cartel entendimos por qué los llaman trogloditas:


Esa tarde nos dió tiempo todavía a ver la mezquita azul en Tabriz antes de salir pitando a Kaleybar (la ciudad desde donde se sale para visitar el castillo de Babak, el de doña Rogelia ;-)). El caso es que el autobús nos dejó en plena noche en una calle por donde no pasaban taxis y un par de chavales paró el coche y se ofreció a llevarnos. Aceptamos un poco acojonadillos, pero como siempre aquí no había mala intención. Nos dejaron sanos y salvos en nuestro hotel que además nos dejó el precio que aparecía en nuestra guía y no el que tienen ahora ;-) Y no me puedo resistir a contaros que cuando vi que había una BAÑERA casi veo el cielo. ¡Qué gusto da un bañito de agua caliente cuando tienes aire acondicionado después de la paliza del viaje!


A la mañana siguiente nos fuimos de excursión al castillo de Babak, el último en todo Irán en ser derrotado por la conquista árabe. Ya habéis visto el vídeo en el castillo desde abajo, pero como nos gustó tanto, os quisimos saludar también desde arriba ;-)


De ahí ya debíamos irnos a Ardabil, pero yo estaba con pena de que ni en el museo ni con la gente que habíamos hablado habíamos podido aprender mucho de la cultura azerí. Así que preguntando a unos nómadas azeríes si podíamos comer con ellos, nos señalaron otra tienda de campaña hecha con pieles en medio de las montañas donde preparaban comida. Y allá nos fuimos. Dentro de la tienda nos sorprendió que hiciera más fresquito, pero sobre todo que la hija de la familia tenía unos ojos como la afgana de la portada de National Geographic.

Gracias al don de mi hermana para la comunicación, a su aplicación en el móvil y a que, como nos vieron venir, fueron entrando en la tienda todas las personas con las que habíamos hablado en el castillo(!) conseguimos que nos pusieran un delicioso plato típico Dizzy o como se escriba. Eso sí, con una bebida de yogurth amarga de narices. Sólo apta para nómadas.

Cuando llegó el padre de la familia -que tenía los mismos ojazos que su hija-, llamó a alguien que sabía inglés para que nos tradujera. Nos explicó que eran nómadas y que en invierno iban a Tabriz y otras ciudades donde podían comerciar y además los hijos podían ir al colegio, pero durante el verano venían a las montañas creo que con ganado, a parte de preparar comidas y llevar a turistas iraníes hasta donde se puede llegar con el coche antes de subir al castillo. Mientras tomábamos el té y nos reíamos intentando comunicarnos cosas, íbamos viendo cosas como que el niño pequeño cogía la escopeta y se ponía a apuntar desde la puerta de la tienda o como se podían levantar las pieles de un lado de la tienda a modo de ventana para que corriera más el aire... Una gozada. Además a mi se me caía la baba cuando a la vuelta en la Nissan Patrol del padre, la niña de los ojazos se me quedó dormida en la barriguilla. 

Claro que aquí en Irán tienen para todos, y cuando preguntamos a otros iraníes qué pensaban de los azeríes algunos respondían medio en broma medio en serio: "burros". Para ellos además son "turcos", hablan turco y se llevan por tanto todos los piques que tienen los iranís con los turcos (se han conquistado mutuamente alguna que otra vez y a los iraníes no les gusta el aire de superioridad de los turcos). En concreto de los azaríes algunos dicen que "actúan como si fueran tontos pero son muy listos". Un poco del rollo la pela es la pela. 

Pero la verdad es que a nosotros nos trataron muy bien y nos parecieron gente encantadora.

Ya con el tiempo justo de nuevo, nos fuimos a Ardabil. En el taxi, mientras nuestro compañero de viaje intentaba hacernos una lista de música azerí, comida típica, etc el conductor intentó adelantar al estilo iraní, es decir con un coche viniendo de frente a toda velocidad. Esta vez calculó mal, no le dió tiempo a sobrepasar al vehículo de delante y nos quedamos en medio de los dos coches. Sonó un estruendoso ¡boom! y como yo lo estaba viendo y estaba en el lado izquierdo me volví al lado de mi hermana (no sé si para protegerla a ella o protegerme yo). Cuando abrí los ojos vi que habíamos tenido suerte. Sólo el espejo retrovisor había saltado por los aires. Alhamdulillah. 

Para darle más encanto, nos paró la policía justo después (imagino que al ver las ruinas del retrovisor. Pero parece que no le pusieron multa. "Aquí los policías son muy amables" dijo el copiloto. Pues nada oye, a seguir camino ;-)

Para celebrar que estábamos sanos y salvos, a la mañana siguiente mi hermana se compró un par de alfombras. Con la gracia añadida que la alfomabra más famosa de Ardabil está en el Royal Albert Museum en Londres (cómo no!). Así mi hermana podrá ir con gente al museo y decir: "Yo tengo una como esa en casa. No es tan espectacular, pero al menos yo pagué por ella y si venís a casa la podéis usar" ;-)


Y como yo no puedo ir sólo de bazares, también vimos el espectacular mausoleo del Sheikh Safi al-Din que luchó contra los otomanos y cuyos descendientes y seguidores iniciaron la dinastía Safávida (1501-1722) que implantó definitivamente el chiismo en Irán. Pero mejor que yo, con más gracia y ya de despedia os lo va a explicar mi hermana (que lo verá desde Londres y le alegrará un poquito el día!):



Ahora sí, ya nos podíamos ir satisfechos de las montañas del norte y como diría mi hermana, "con el alma purificada".

O mi versión para los ingleses y para cualquiera con el ego un poco subido: 

"Come to Iran and purify your soul. You need it" ;-)

Monday, 31 July 2017

El Kurdistán iraní visto desde un tejado bajo las estrellas...

Hola familia y amigos.

En la entrada anterior hablábamos de las dos almas y media que comparten la mayoría del pueblo iraní. Pero en esta entrada vamos a hablar de su rica pluralidad de pueblos, lenguas y culturas. En concreto vamos a hablar del pueblo Kurdo.

Como muchos sabéis, el pueblo kurdo está actualmente repartido entre Turquía, Irak, Irán, Siria y un pequeño enclave en Armenia. Según la wikipedia "son un pueblo de origen indoeuropeo que se asentaron en el sur de Anatolia en torno al siglo X a d C. Se considera que sus orígenes se remontan a los medos que se enfrentaron primero a los asirios y luego a los aqueménidas, por los que fueron derrotados en el año 550 a d C. Aquí os dejo un mapita para que quede más claro.


Pero volvamos a nuestro viaje. Os recuerdo que íbamos con Fateh y su librito escuchando música kurda a todo volumen...


Cuando nos fuimos adentrando entre las montañas como de cartón pluma doradas por el sol, parecía que sujetaran cuidadosamente entre sus manos a este pequeño pueblecito, Palangan:


Antes de llegar a este pueblo entrañable -que Fateh comparaba con California ¡nada menos!- recogimos por el camino a una buena señora que se llamaba Huri y hablaba sin parar en kurdo con un sorprendente acento... gallego!


Después de hablar un poco con ella, Fateh nos preguntó si queríamos quedarnos a dormir en su casa. Y por supuesto, nosotros respondimos que sí ;-) Con lo que en cuanto llegamos a su casa empezó un nuevo intercambio de frases en kurdo, espania-doctor-sister, sonrisas, señales hacia fotos, rostros de repente tristes y un silencio. 

Creímos entender que su marido había muerto hace tiempo, pero que hace cinco meses murió su hijo en Iraq (puede que a manos del Daesh, pero esto ya es pura especulación). Imaginaros el pastel. Mi hermana ni corta ni perezosa se levantó de la alfombra y se puso a dar sonoros besos a la señora como si la conociera de toda la vida. Así funciona el lenguaje universal.

Cuando pudimos salir a dar un paseo, vimos a unas mujeres cardando lana, nos sacamos unas fotos con ellas y acabamos en su casa tomando un té ;-)


La que mejor sabía inglés era la hija de 17 años, que no había podido seguir estudiando porque no había más pueblos y su padre no quería que se fuera a otro pueblo a estudiar (como sí que lo había hecho su hermano). Ahora estaba contenta porque en unos meses abrirían un curso más en su pueblo y podría seguir estudiando. Nos contó que los kurdos de otros países hablaban otros dialectos pero que se podían entender entre ellos y que eran muy buena gente. No creían que pudiera haber un estado Kurdo independiente ahora mismo y parecía preocuparle menos que el hecho de no poder seguir estudiando, pero a la pregunta de si le gustaría en el futuro vivir en un estado Kurdo independiente nos respondió con una encantadora sonrisa, como si le preguntara por un sueño. Sí, en el futuro sí que me gustaría.

Como estaba atardeciendo volvimos a casa de Huri para que no se preocupara. Ya nos había preparado la cena, así que cenamos y nos fuimos a dar otra vuelta por el pueblo. Nos tumbamos a contemplar las estrellas (se veía enorme la osa mayor) y a escuchar a lo lejos los cencerros y las voces de la gente. Hasta que vinieron unos niños con la música de los móviles, hablamos un poco con ellos y nos volvimos.

Hete aquí que al llegar a casa de Huri, los vecinos estaban esperándonos en el techo de una casa (que es el suelo de la calle de arriba) y cuando nos juntamos con ellos hicieron un corro porque querían consultarle sus problemas al doctor, osea a mi! Todo ello con una linterna y un libro de saludos en farsi y en inglés. Una niña me dijo que escribiera recomendaciones para cada uno en un cuaderno y que en unos días, cuando volviera el profesor de inglés, se lo traduciría. Más surrealista imposible.

El caso es que no había médico en el pueblo y tenían que ir a otro pueblo un poco lejos para las consultas y, según entendimos, no era muy bueno. Nos dió la sensación de que para el gobierno iraní los kurdos seguían siendo un pueblo de segunda categoría, aunque se calcula que hay alrededor de 4 millones de kurdos en Irán. Claro que comparado con la persecución que sufrieron en tiempos de Khomeini -como hablaremos luego- ahora no están tan mal... 

Finalizada la improvisada y reveladora consulta en el tejado, nos fuimos a dormir sobre las alfombras del salón de la casa de Huri. 

A las seis de la mañana sin embargo, nos despertó Huri apurada. Dijo algo como familia, hizo un gesto con el dedo el cuello. Entendimos que un miembro de su familia había muerto y tenía que irse. Cogió a mi hermana de la muñeca, la dejó delante del frigorífico para que viese lo que podíamos desayunar, señaló el lugar donde podíamos dejar la llave y, sin más, se fue. 

Así que allí nos tenéis, sorprendidos y solos en la casa de una señora a la que apenas entendemos en un pueblo perdido en el Kurdistán iraní. Pues nada, a levantarse, recoger y explicar al que pillamos por la calle que queremos empezar nuestra "peregrinación" -ya que no hay transporte directo- hasta Takab. El primer tramo nos lleva el vecino, que también había participado en la consulta del tejado de la noche anterior, así que sin problemas. Luego un par de taxis, un autobús, otro taxi... lo típico cuando se te antoja ir a un pueblo remoto y luego quieres salir ;-)


En el último taxi, con maletas y todo, apuramos para visitar las encantadoras ruinas de Takht e Soleyman alrededor del cráter de un volcán relleno de agua. La sensación era muy especial, así que no nos extrañó que hubiera sido considerado en varias épocas un lugar sagrado. 


¿Os apetece acompañarnos al interior del templo de fuego? Pues preparad vuestras ofrendas para alimentar al fuego de los guerreros y... seguidme!


Agotados de la paliza del día pero fascinados con lo que acabamos de ver, volvimos con música kurda a todo volumen a Takab, a la casa del nuevo amigo de Couch Surfing (CS) que nos acogía. Dando un paseo con él, nos contó que Khomeini había prometido que el que matara a tres kurdos iría al cielo y que los kurdos en Irán sufrían como los judíos en la Alemania nazi. Nos dejó impresionados y nos quedó claro si hablaba sólo del pasado. Cuando buscamos en internet, no encontramos esa promesa exactamente, pero sí la Fatwa que emitió contra ellos durante la rebelión kurda de 1979. 

Me acordé de las cosas que me contaba el amigo kurdo-turco de Dani en Estambul y de mi compañero kurdo-sirio que no se atrevía a poner la bandera del kurdistán en nuestra residencia de París por si alguien informaba al gobierno sirio... Es increíble lo imaginativos que somos los humanos para hacer sufrir a nuestros semejantes.

Pero acabado el paseo y la conversación volvimos a casa y como si tal cosa, entraron los vecinos con una especie de pandereta y empezó... la fiesta! En medio de ese jolgorio me pidieron que cantara algo en español que se pudiera tocar con ese tambor y sólo se me ocurrió el tamborilero de Raphael. Con las risas que se formaron me fui calentando y los puse a todo a cantar la salve rociera diciendo "olé" a la velocidad con la que yo movía el brazo. Acojonante. Yo acabé bailando una jota cantando "por el puente de aranda se tiró, se tiró" ;-) 

Como muestra y en homenaje a mi padre, al que le habría encantado este sarao, os dejo una canción que nos cantaba de pequeños y que le había enseñado un amigo vasco: el Ordan Chíbiri con ritmo kurdo. ¡Casi nada!


Y ya agotado, más por conseguir subir las fotos y los vídeos que por otra cosa, os dejo hasta la próxima entrada. No sin antes poneros una foto de lo más distintivo del pueblo kurdo iraní... sus pantalones!


Un abrazo!!!



Rumbo al Oeste por la ruta de la seda: las dos almas y media del pueblo iraní ;-)

¡Hola camaradas!

Tras decir adiós a nuestra acogedora familia en Hamadán partimos siguiendo la ruta de la seda hasta Kermanshah para poder visitar las fantásticas ruinas de Taq e Bostan y de Bisotun.

A Kermanshah llegamos de noche y dormimos en un hotel (ya nos hacía falta!) que nos pareció de lujo hasta que descubrimos que el lujo sería tener agua en la ducha :-() pero bueno, volvió a la mañana siguiente ;-)

Así que ya duchaditos negociamos con un conductor, Fateh, para que estuviese con nosotros todo el día y luego nos llevase a Palangan, el pueblecito Kurdo donde queríamos dormir. ¡Ni nos imaginábamos lo personaje que iba a ser el tal Fateh con su libro de frases en inglés, combinado con la energía comunicativa inagotable de mi hermana!

Nuestra primera visita fue el "Takiyeh" o complejo de Muavin al-Mok donde quisieron traer los restos de Husein y que está repleto de paneles sobre la batalla de Karbala (en Iraq). Como recordaré en otra entrada, el islam tiene dos ramas principales: Sunníes (85-90%) y Chiíes (10-15%). El origen de la separación fue que a la muerte del profeta, los chiíes ("partidarios" de Alí) no estaban de acuerdo con el sucesor elegido y pensaban que el califa debía ser Alí, primo y yerno del profeta y al que supuestamente el propio Mahoma habría nombrado como sucesor a la vuelta de su última peregrinación a la Meca.

Después de dos califas sunníes parece que por fin van a aceptar a Alí como sucesor, pero se opone el dirigente omeya de Siria, Muawiya. Alí murió asesinado, envenenaron a su hijo Hasan y el tercer imán chií, Husein es el que fue derrotado con sus 72 fieles (y las mujeres con velo) en la batalla de Karbala que es la que conmemoran a latigazos los chiíes el día 10 del mes Moharran y que se representa en este complejo que estamos visitando:


Tras esta visita que nos ayudó a entender un poco mejor los sentimientos del islam chií, retrocedimos varios siglos en el tiempo (hasta el siglo V adC) para visitar las ruinas de Bisotun donde están grabadas en la roca de la montaña las fabulosas victorias de Darío el grande y que debió contemplar el propio Alejandro Magno. Eso sí, él lo debió ver sin andamios, así que nosotros hemos trucado un poco la foto ;-)



Achicharrados, nos refugiamos en un caravanserai (o caravasar), donde pararon durante siglos las caravanas en sus rutas comerciales y entendimos el gustito que debía de darles estos refrescantes altos en el tórrido camino 



Con fuerzas renovadas -igual que Fateh, que no paraba de gritar las frases en inglés de su libro para regocijo de mi hermana y tortura de mi tímpano izquierdo- fuimos a las ruinas de Taq e Bostan, donde al lado de un plácido estanque están tallados en la roca probablemente Ardashir II pisando la cabeza de Julián el apóstata (rodeado por Mitra -dios del fuego- y el dios supremo del zoroastrismo: Ahura Mazda). En la gruta central se cree que está representado Khosrow  II rodeado por la diosa Anahita y Ahura Mazda. Para se honestos, nosotros teníamos tanto calor que nos centramos más... en el estanque ;-)


Lo que no podíamos esperar, tras combinar en un día las dos almas del pueblo iraní (el imperio persa y el islam chií, como para europa la cultura grecorromana y el judeo cristianismo), es que en un restaurante al lado de estas ruinas milenarias el camarero le dedicó este espontáneo espectáculo a mi hermana que tuvo los reflejos de grabarlo (porque yo estaba en el baño;-)) :


Así que con estas dos almas y media, y con este ritmazo en el cuerpo volvimos con Fateh que nos llevó al recóndito pueblecito kurdo de Palangan donde nos esperaban nuevas aventuras.

Pero como os podéis imaginar, eso es otra historia y debe de ser contada en otra ocasión ;-)

Un abrazo y seguid dejándonos vuestros comentarios!!

Thursday, 27 July 2017

Irán de puertas para adentro ( o jamadas en Hamadán)

Hola de nuevo!

Como os decíamos en el post anterior, lo mejor de Irán es su gente: hospitalaria, educada hasta el extremo del Ta'arof, culta, tierna... Y aunque sorprenda ver por calles modernas y llenas de letreros luminosos a grupos de mujeres cubiertas con sus largos chadores negros, la mayoría adaptan cuanto pueden la norma del hyjab y de puertas para adentro es otra cosa.

Por eso en esta entrada os invitamos a cruzar esas puertas. Curiosamente en Hamadán, la ciudad en plena ruta de la seda que fue capital de verano de los Aqueménidas y en la que trabajó y murió uno de los mayores médicos (y filósofo, físico, etc) de todos los tiempos: Bou Ali Ibn Sina (para nosotros, Avicena).


A Hamadán fuimos invitados por nuestra anfitriona de couch surfing (CS) en Teherán porque era el sexto cumpleaños de la hija de una prima (!). Nos quedamos a dormir en casa de los padres del marido de otra prima (!!). Y en un momento de la fiesta nos pidieron que les enseñáramos a bailar música española y dimos el espectáculo, como siempre (!!!). Pero ese no es el tema ;-)

Primero llegamos a la casa, un edificio de varias plantas donde vivían varios miembros de la familia, nos descalzamos y entramos. En "nuestro" piso había, como en casi todas las casas de por aquí, un salón amplio y diáfano completamente cubierto por mullidas alfombras que en muchas casas está rodeado de cojines rectangulares pegados a la pared para que la gente pueda sentarse cómodamente en el suelo a conversar, a cenar, levantarse a bailar o lo que surja ;-)

En este caso había un sofá con una mesita baja, pero el ambiente era igualmente acogedor. Nuestros anfitriones nos sacaron un agua bien fría con sirope de cereza para quitarnos el calor y el cansancio de encima y luego vino el desfile de pastas, té, preguntas en farsi, frutas, respuestas en árabe y en inglés, más pastas, ¿estáis casados?-¿no?-¿por qué no?, más risas, música tradicional, Irán es precioso ¡Ziva!, España es todavía más bonita ¡Ziva, ziva!, gracias, thank you, Tashacor... y así hasta que la gente fue a cambiarse de ropa y mi hermana, sintiéndose como en casa, se quedó dormida en el mullido sofá ;-)


La sorpresa fue cuando nuestra CS y su prima volvieron guapísimas y elegantes como si fuéramos a una boda: vestidos cortos sin mangas y por supuesto sin velo. Nosotros en cambio estábamos sudados y con la ropa de batalla del turista estándar. Mi hermana, recién despertada, casi se cae del sofá ;-)

Ella se arregló un poco, pero yo no tenía arreglo, así que fui tal cual al jardín que habían alquilado para la fiesta. En cuanto entramos, la mayoría de las chicas iban dejando las gabardinas) manteaux y los hyjabs en una habitación. Salvo por unas pocas mujeres que seguían con un discreto pañuelo a la cabeza, eso podría ser una fiesta elegante en España. Y en la habitación donde entrábamos a dejar la ropa había una mujer con pañuelo rezando sin ningún problema.

Libertad y respeto a todas las opciones.

Nos dijeron que a veces viene la policía religiosa (sobre todo a fiestas de adolescentes) para comprobar que no se bebe alcohol, que las chicas llevan hyjab, etc e incluso pueden llevarse a alguien a la comisaría. Pero que a las fiestas familiares y privadas no suelen venir, que no nos preocupáramos :-()

En un rinconcito medio a oscuras pudimos incluso tomarnos unos chupitos de ginebra de extranjis y volver a bailar al recinto principal.

Como os podéis imaginar todo el mundo fue encantador con nosotros, nos comunicamos como pudimos y nos encantaron la cena y su costumbre de bailar con el cuchillo con el que se corta la tarta de cumpleaños y los hombres dando billetes a las mujeres si bailaban bien. Una pasada.

Eso sí, en cuanto llegó la hora de irse, a todas las mujeres les tocó disfrazarse con los manteaux y los hyjabs antes de salir -de muy buen humor, eso sí- al teatro del espacio público. Y luego nuestra CS, mi herma y yo dormimos estupendamente sobre las esponjosas alfombras hechas a mano del salón que nos llevaron casi sin darnos cuenta -cual alfombras mágicas- de este mundo de ensueño al mundo de los sueños propiamente dichos ;-)

Al día siguiente sacaron tiempo para llevarnos a ver unas cataratas cerca de donde Darío y su hijo quisieron dejar constancia de su presencia, así como los cientos de familias iraníes que iban a pasar el día. Muchos con tiendas de campaña, incluso al borde de la carretera...


Por si esto fuera poco, la madre de las primas nos preparó una suculenta comida tradicional que degustamos a la manera tradicional, todos juntos en el suelo sobre las alfombras del acogedor salón circular. Lo dicho, una auténtica delicia:


Salvo porque tienen unos pimientos que son como los del padrón y a mi me tocó uno de los terroríficos. Pero bueno, parece que tras la visita a su mausoleo, Avicena se apiadó de un joven colega sin vesícula y no hubo mayores complicaciones y pudimos partir esa misma tarde siguiendo la ruta de la seda hacia el oeste hasta Kermansha ;-)

Esperemos haberos transmitido un poquito del cariño y la libertad que se respiran en Irán "de puertas para adentro".

Gracias a todos por seguirnos, por vuestras preguntas y por vuestros geniales comentarios.

¡Hasta pronto!

Tuesday, 25 July 2017

Doña Rogelia iraní ;-)

Pensaréis que estoy hablando de mi hermana por las pintas que lleva, que podría ser ;-) Pero no, os vamos a presentar a Nane Gharan, la auténtica Doña Rogelia iraní:

Quedaros con este personaje entrañable, porque probablemente volverá a salir en alguna entrada. Pero empecemos por el principio para responder a algunas de vuestras preguntas (sobre todo de Diego).

Ya en el avión, una médico iraní que tenía detrás nos ofreció su casa y como era Zoroastriana, nos dio su teléfono para que cuando llegáramos a Yazd ella nos pudiera dar recomendaciones. La legendaria hospitalidad iraní no necesita ni tocar el suelo patrio por lo que parece. 

Pero lo que os queríamos contar es que en cuanto aterrizamos, todas las mujeres iranís –que hasta entonces prácticamente todas iban sin pañuelo- se lo pusieron para salir del avión. Así son las cosas. En público, lo que diga el Líder Supremo (Khamenei, no Khomeini que ya murió en 1989). Durante las elecciones de este año en que consiguió su reelección, el presidente Rouhani prometió que conseguiría la libertad del uso del hyjab para las mujeres. Insha´ala. De momento, las que queráis venir traeros fulares y manga larga. Por cierto, que mi hermana me llama ahora Líder Supremo, simplemente porque le recuerdo de vez en cuando amablemente que se le cae hacia atrás el pañuelo ;-)

El visado ahora es muy fácil: sólo tenéis que llevar un seguro de viaje (que también se puede hacer en el aeropuerto por 13 euros), la reserva del hotel para la primera noche (o una carta de invitación) y 75 euros. Bueno, y un poco de paciencia porque igual tardan una horita o dos en dártela ;-) Eso sí, recordad que hay que traer dinero en metálico, aquí no vais a poder usar la tarjeta de crédito.

En el aeropuerto tuvimos nuevas muestras de la hospitalidad iraní cuando el taxista que nos quería llevar, al decirle que estábamos esperando a un chófer del hotel, nos dejó llamar por su teléfono para avisar al hotel de que estábamos allí. Claro que ellos también tuvieron muestras de lo que somos los hermanos Pérez Herrero viajando juntos entre mis regateos y mi hermana usando una aplicación para practicar farsi desde el minuto uno.

Así llegamos a Teherán, a un hostal con un loro que imitaba la risa de mi hermana mientras hablábamos con un psicólogo de animales. Y en la ciudad tuvimos más muestras de hospitalidad. Cuando quisimos comprar algo para comer en un puesto callejero cerca del pslacio de Golestán (el de la foto), una chica se acercó a traducir y luego nos quería pagar las Somosas/empanadillas. Ya habíamos leído sobre el “Ta´arof” -la extrema educación iraní- con la que hasta los taxistas pueden decir que no aceptan el dinero, pero que lo correcto es insistir unas tres veces y normalmente lo cogen. Así que mi hermana casi gritó “NO, NO, NO, NO, NO”, de tal forma que la chica nos pidió disculpas por si nos había ofendido. Como le dijimos que no, volvió a insistir.

Al final nos invitó a comer una desconocida en la calle en nuestro primer día de turismo por Irán. El viaje empezaba bien ;-)


Del reto de cruzar la carretera con coches y motos que no paran (con mi hermana usando la técnica de “la mano de Fátima”, mostrando la palma como si fuera un guardia de tráfico) o del contraste de mujeres completamente vestidas de negro con su chador a otras con pañuelos coloridos que casi no cubren ni la mitad del pelo, no decimos mucho porque ya lo sabréis casi todos. 

De los museos de Teherán me sorprendió que el Museo Nacional donde hay algunas esculturas impresionantes de más de 2500 años del glorioso imperio persa –y donde mi hermana casi se desmaya por el tute que le di casi sin comer- es bastante modesto. Pero el museo islámico que está en el mismo recinto tiene todo un despliegue de luces, salas, vitrinas, etc. Vamos, que se le ve un poco el plumero al Líder Supremo. 

Y como todo no iban a ser museos, fuimos también a los bazares con esos techos espectaculares como el que habéis visto en el vídeo de doña Rogelia.


Aún así lo más memorable de todo –como os podréis imaginar- es su gente, así que en la próxima entrada os hablaremos de nuestra anfitriona de Couch Surfing en Teherán que nos acabó invitando al cumpleaños de su prima en otra ciudad con toda su familia y pudimos participar del Irán “de puertas para adentro”.

Pero esa es otra historia y debe de ser contada en otra ocasión ;-) 

Hasta pronto!


PD: Estas entradas las publico desde el móvil con una aplicación VPN porque ni facebook ni blogspot, etc están permitidos en Irán.