Monday, 7 September 2026

Rumbo a Surakarta: templos misteriosos y el palacio de un príncipe que no es un príncipe

La excursión exprés que os contaba en la otra entrada rumbo a Surakarta (la ciudad hermana de Yogyakarta) empezó con un templo cerca de las alturas del monte Lawu, a hora y media de Yogyakarta. Es misterioso porque tiene estructura piramidal, con un aire a los egipcios o los mayas. Además, el rey que lo construyó, Prabu Brawijaya V, está envuelto en la leyenda.

Gobernó durante el turbulento final del imperio Majapahit (hacia 1478) y, según la tradición popular no murió de forma ordinaria, sino que realizó un ascenso espiritual (moksa) en el monte Lawu. Sea como fuere representa la transición del hinduismo al islam en Indonesia.

Y el templo tiene un encanto especial. Os invito a acompañarnos al cielo...




Después de ver otro templo un poco más arriba, nos fuimos a tomar un té a una plantación de té donde vimos a unas mujeres encantadoras recolectando las hojas.

Recuperadas las energías, nos vamos a otro templo del siglo XV en las faldas del monte Lawu. Esta vez es el templo "erótico" de Sukuh. Seguro que suvmcumbís a la tentación de ver este vídeo ☺️


Ahora ya sí que tenemos que comer para recuperar energías de verdad porque nos vamos a Surakarta (también llamada Solo) que es la capital del otro reino junto con Yogyakarta en que los holandeses dividieron el sultanato de Mataram con el "acuerdo" de 1765. Con el café en la mano, entramos en el palacio Mangkunagaram del príncipe, que es como llaman al ministro de defensa aunque no sea hijo (pero sí familia) del rey. Como véis, mi madre le encanta esta visita ☺️


Y justo antes de que cierre vamos al museo del batik para explicaros brevemente la compleja técnica detrás de estas bonitas telas.


Hoy hemos acabado, como os contamos en la otra entrada con el esperado reencuentro con Diego. Aunque, ahora que repaso todo lo que hemos hecho antes de vernos, me sorprende que no nos quedáramos dormidos con el primer abrazo 🤭

Así que ahora a descansar que mañana por fin iremos a las dos joyas de Java, los templos Prambanán (hindú) y Borobudur (budista) y seguro que necesitamos tener las pilas cargadas.

¡Hasta la próxima entrada!

Yogyakarta: la capital del último sultán

Por si habéis visto las imágenes de la erupción del Anak Krakatoa, lo primero deciros que estamos bien, aunque Diego haya tenido que cambiar un poco los planes (le cancelaron el vuelo en Yakarta y pasará una noche más con nosotros en Yogyakarta).

Nosotros nada más llegar a Yogyakarta nos fuimos al palacio real, el Kraton, por si no lo volvíamos a pillar abierto con nuestros horarios 😅 La primera impresión es que la arquitectura tiene un aire ligeramente colonial combinado con grandes espacios centrales con templetes techados donde se realizan los rituales o danzas tradicionales.

Os vamos a poner unos pocos segundos de uno de ellos. No os ponemos más porque es tan lento (de ahí la dificultad técnica, imagino) que si grabo más igual dejáis de leer 🤭 Como recompensa, mi madre os contará al final en otro patio una de las cosas más "curiosas" que ocurrían en palacio y os invitamos a degustar un menú con los platos favoritos de los sultanes 🤤


Con el homenaje gastronómico que nos pegamos, nos cerraron el palacio, así que sólo podíamos salir del restaurante por la puerta trasera y yo no podía devolver el sarong y que me devolvieran el depósito. Pero me alegra deciros que tras unas negociaciones diplomáticas con la casa real, me permitieron dejarlo en el restaurante y me devolvieron el depósito. Estamos hablando de 2'5 euros, pero la negociación fue divertida 🤣

Después nos dimos un paseito para bajar la comida hasta la popular plaza Kidul y, siguiendo la tradición Masangin, me puse a dar tres vueltas (el mejor plan después de comer) y a intentar atravesar los banianos para que se cumplieran nuestros deseos. Por cierto que, además de niños jugando y chicas dibujando, la plaza estaba llena de parejitas,, así que los deseos deben ser bastante románticos, me imagino 😍 El ambiente desde luego, es original.



Después de estos giros nos damos un paseo (¡en Yogyakarta se puede pasear sin sortear motos!) para intentar rodear los famosos jardines/baños del sultán, Taman Sari (ahora en obras desde que salieron grietas en las escaleras de la mezquita).




En este punto ya estábamos un poco cansados, pero quedaba un museo abierto, el de  Sonobudoyo, donde queríamos comprar entradas para el Wayang, el teatro de sombras, así que fuimos para allá. Desgraciadamente no había representaciones los días que estábamos nosotros, pero  en el museo había una representación del dios hindú Ganesha con el nombre de Mahoma escrito en caligrafía árabe y blandiendo las dos espadas del profeta. Como muestra de la llegada del islam a a Indonesia, me parece espectacular.

 
Y como no nos podíamos irnos a casa sin cenar, nos cogimos una moto-rickshaw por la popular calle de Malioboro en busca de un restaurante.



La excursión de hoy os la cuento en otra entrada pero, "gracias" al Krakatoa tenemos una noche más a Diego con nosotros y lo celebramos viendo un espectáculo de danza -con fuego incluido- sobre el Ramayana en Yogyakarta. 



Al final hemos podido hasta sacarnos una foto con los artistas. Esta noche extra con Diego (antes de su vuelo de mañana) que nos ha regalado el Krakatoa, no se merecía menos.


Ánimo Diego que ya queda menos y ¡Un abrazo, familia!

Saturday, 5 September 2026

Ubud: el palacio en el que siempre se baila

Esta entrada es café para los muy cafeteros. Y no de civeta precisamente.

Aquí os vamos a mostrar unos trailers de los espectáculos que hemos visto en Ubud, nuestro centro base durante nuestras aventuras balinesas. Aunque también nos atravimos a adentrarnos en el santuario de los monos ladrones de la ciudad. Pero es lo dejo para el final 😜

Para empezar, os invitamos a refrescaros un poco en el Palacio del agua de Ubud. Fijaros que ninfa más guapa nos encontramos.


Y, si no os da pereza bajar y subir escalones, os animo a que entréis en Goa Gajah, la cueva del elefante, donde conviven hinduismo y budismo.


Pero centrémonos en los espectáculos. La primera noche nos fuimos directos al palacio (que todavía está en uso) para ver una exquisita danza Legong. Silencio, que enseguida empieza...


También fuera del palacio hay espectáculos, como esta danza Kecak en la que nos resumieron la historia del Ramayana sin instrumentos, simplemente haciendo música con las voces. Y que acabó con una danza de protección del pueblo y con la danza del fuego. Eso sí, no os recomiendo poneros en primera fila 😅


Pero tenemos que volver al palacio porque por fin vamos a ver al Barong (el león, espíritu del bien) luchando contra la malvada bruja Rangda. La historia se acelera un poco al final, pero es increíble ver a esos dos artistas haciendo bailar al Barong. ¡No os lo perdáis!


Lo prometido es deuda. Si habéis llegado hasta aquí, os merecéis echaros unas risas en el Santuario de los monos -ladrones- de Ubud y ver las "interacciones" que tuvieron con Diego y con mi madre 🤭.  

Fijaros además qué poses más maravillosas tienen algunos. ¡Qué vida la de los monos de Ubud!



Y con esto y unos cuantos masajes que no os contamos por no dar envidia, os dejamos, que la siguiente entrada ya será la última con Diego viajando con nosotros y nos iremos al oeste, buscando el atardecer más perfecto de Bali para la despedida.

¡Un abrazo familia! 🫂

Tanah Lot, los mejores atardeceres de Bali

En el último día de viaje de Diego, hicimos como el sol y nos fuimos hacia el oeste, buscando el atardecer perfecto. Según la guía, ese lugar es el templo de Tanah Lot.

Pero no nos adelantemos. Para empezar bien la mañana, nada mejor que un paseo por un buen arrozal,así que nos vamos a Jatiluwih. 

Las vistas son espectaculares, así que, en cuanto Diego pare un segundo de hacer fotos, le pedimos que nos explique por qué el Subak, el sistema de regadío de Bali es patrimonio mundial. Mientras tanto, mi madre se pone manos a la obra ,:-)


Después del arrozal -lo habéis adivinado-, nada mejor que un templo. Así que nos vamos al templo familiar de la dinastía Mengwi, el Taman Ayun.

Habíamos leído que era la representación terrenal de la vida que debían llevar sus antepasados en el cielo. Quizás con esta información íbamos con demasiadas espectativas (y demasiado calor), así que, aunque también es muy bonito, nos decepcionó un poco. 

Pero dejamos que lo juzguéis por vosotros mismos.


Además, merecía la pena ir, aunque sólo fuera para entrar al museo de los Ogoh-Ogoh, una especie de ninots de las fallas que sacan en una caótica procesión antes del año nuevo (Nyepi, el día del silencio), para espantar los malos espíritus. 

No sé si funcionará, pero la verdad es que molan bastante.


Y, después de comer en otro arrozal, nos acercamos al podio de los atardeceres mundiales. Al lugar desde donde ver el mejor atardecer de Bali antes de despedirnoa de Diego. 

Ante ustedes, el "Saint Michel" de Bali, ¡el templo de Tanah Lot!


Efectivamente, nos fuimos antes del atardecer. Aún así, nos dio tiempo a ver un museo del imperio Majapahit. Y yo al menos, me llevé una bendición en el manantial sagrado del templo, tras cruzar sin sandalias por el agua, porque ya empezaba a subir la marea 😅


Y con esto nos despedimos de Diego 😢 y de esta entrada. 

¡Buen viaje, Diego! Y un abrazo, familia. 

Ya os echamos un poco de menos 😘

Friday, 4 September 2026

Besakih: en el templo madre de Bali, con mi madre ☺️

En esta entrada vamos a viajar por el este de Bali para llegar a su templo más sagrado, el templo madre de Besakih.


Pero no nos adelantemos. Antes visitaremos Goa Lawah: el templo de la cueva de los murciélagos 🦇 .

Es un templo de los dedicados más a la naturaleza (no a los dioses ni a los hombres) y donde ese día venía gente después de otra ceremonia (por ejemplo de cremación, en otro lugar) para dar las gracias a la naturaleza por haberles otorgado lo necesario para realizar ese ritual. Eso sí, rezar con el olorcillo y el sonido de los murciélagos tiene que valer el doble 😅



Después, hagamos una paradita en la playa, aunque sea para que no se diga que hemos pasado una semana en Bali sin pisar una 😅 Bienvenidos a la..."Playa Virgen".

Y ya más relajados llegamos a Amlapura y nos vamos directamente a ver Taman Ujung, el palacio del agua. Pero con estas simetrías, mejor os lo explica Diego.


Al salir del templo había una carrera de niños en barcas donde los espectadores se reían de lo lindo. Fue una suerte poder disfrutar del ambientillo.


Al día siguiente todavía nos quedaba otro palacio en Amlapura (antes de llegar al templo madre): Tirta Gangga ("agua sagrada del Ganges"), construido en 1946 por el último rey de Karangsem (la dinastía que da nombre a esta provincia y que también construyó el Palacio del Agua). 

El nombre simboliza la consagración espiritual del agua del manantial local, comparándola en pureza y divinidad con la del Ganges, pero -no os flipéis- no se traen agua desde la India.


Y por fin llegamos, con mi madre, a Besakih, el templo madre de Bali.

Es realmente espectacular. 

A mi me flipa especialmente que hubiera ya un lugar sagrado megalítico en terrazas hace dos mil años y que, alrededor del 800 dC, antes de la llegada del hinduismo desde Java, ya se adoraba aquí al dragón del agua (Naga Basuki) que da nombre al conjunto de templos (Besakih) y creían que habitaba dentro del volcán Agung. 

De hecho, cuando entró en erupción en 1962 y la lava llegó a pocos metros de los templos, pero sin destrozar ninguno, la única explicación que parecía posible es que el dragón quería demostrar su poder, pero sin destruir su propio templo.

Los tres dragones balineses pueden escupir fuego pero, además cada uno simboliza otro elemento. No pudimos llegar al templo del dragón del aire (Naga Taksaka) porque nuestro conductor no se atrevía a subir por esa carretera, pero el del agua (Naga Basuki) está en el centro y el de la tierra (Naga Anantaboga) está en el nivel más bajo de Besakih, así que venid, que os los enseñamos:


Y con estos dragones revoloteando el cielo con sus coronas en su vuelo místico sin necesidad de alas, nosotros nos volvemos a Ubud.

A ver si nos da tiempo a ver una representación del Barong en el palacio. 

Nada como estar con dragones para que te entren ganas de luchar contra una bruja malvada 😜

¡Un abrazo, familia! 🫂

Wednesday, 2 September 2026

El Barong de Bali: la lucha del bien contra el mal

En cuanto llegamos a Bali nos damos cuenta que, al menos en el centro de Ubud, hay casi más turistas que población local y muchos ¡son españoles! 

De hecho Bali parece un photocall permanente. Vas a ver un arrozal (como el de Tegallalang) y lo primero que te encuentras son sitios para hacerte la foto. Incluso columpios donde las mujeres pueden hacerse fncuentras osas con un elegante vestido de cola. ¡En un arrozal!

Y eso que había gente trabajando de verdad. El que veis en la foto, vuando terminó la terraza se enderezó y con la mano derecha simplemente quitó un poco devtierra del borde de la terraza de arriba y ya empezó a pasar el agua de una a otra.



Otra prueba de que aquí la mayoría de los turistas no vienen a ver ceremonias, es que nadie nos había avisado de un festival anual en el templo de Gunung Kawi Tampaksiring, al que llegamos por pura casualidad jisto cuando empezaba. Fijaros cómo culmina con el castañeteo de dientes del Barong para espantar a los malos espíritus frente al templo, justo antes de que todos vuelvan a entrar. Espectacular.



Tanto me gustó el castañeteo del Barong (dios prehindú, normalmente un león que simboliza la lucha del bien contra el mal, representado por la bruja Rangda), que fuimos a Mas, el pueblo/barrio del tallado en madera, a ver a Komang el último de muchas generaciones dedicadas al tallado de máscaras a que nos enseñara como las hace. 

Lo que no sabíamos es que además ¡es un magnífico bailarín. A mí me tocó representar, con menos talento, a la bruja Rangda, echando fuego por la boca 😅 No os lo perdáis:




Algún turista despistado vimos en Goa Gajah, la cueva del elefante, pero no tanto como merecería este pintoresco espacio sagrado don de conviven el hinduismo y el budismo.



Pero hay una ceremonia que sí que atrae a muchos turistas, la purificación ritual en el templo Tirta Empul, aunque lo que purifican es sobretodo su cuenta de Instagram 😅 En todo caso, tanto el templo como su leyenda son maravillosos.



Y por supuesto, no podíamos dejar pasar la ocasión de visitar una plantación de café y probar el famoso café para el que usan los granos que caga la civeta 🤭 

Aquí tenéis nuestras primeras reacciones 🙃


Y si, en vez de la calidad del café elegimos las vistas, no dudamos en irnos al crater del volcán Batur para contemplar el lago y el rastro de lava de la erupción de los años sesenta. Os lo explica Diego mejor.


Las aguas de ese lago pertenecen a Visnu y son tan sagradas que se supone que es el origen de todos los ríos de Bali y es de donde se coge el agua para las ceremonias importantes. Además, en el templo dedicado a Laksmi, la mujer de Visnú, recibimos una bendición con esa misma agua ¿qué más se puede pedir?


Con esta bendición, dejamos esta entrada sobre el centro/norte de Bali y nos retiramos discretamente para darnos un masajito en Ubud.

¡Un abrazo, familia! 🫂

Tuesday, 1 September 2026

Festival de Dieng: devolviendo las rastas a los ancestros a ritmo de Jazz

Ahora llegamos a una de las etapas más surrealistas del viaje. Nos hemos venido a un festival de Jazz en las altas montañas de Dieng. 

Surrealista no sólo porque nos toca sacar la ropa de abrigo en agosto en Indonesia, sino porque un ritual en que se cortan las rastas a unos niños para devolverlas a los ancestros ha ido rodeándose, como dicen aquí, de "música en las nubes" y atrae a gente de toda Indonesia (muy pocos extranjeros) que acampan en los alrededores.

Aunque fue el segundo día, empecemos por presentaros a los protagonistas de este evento: los niños "tocados por los ancestros" a los que les salen rastas "naturales" que no se pueden cortar hasta que el niño lo diga (eso sí, con la promesa de algunos regalos, como en nuestra primera comunión). 

Os dejo un vídeo de la ceremonia grabado desde la zona de prensa. Privilegios de tener este blog 🙃



La idea es que las rastas lleguen desde ese remanso del río (lo llaman lago) hasta el mar, así que al ver que las vasijas de barro donde estaban las rastas se hundían rápidamente, el resto las dejaron en la balsa de juncos. Al menos eso entendimos 😅 

En el festival, además de los conciertos, se podía pintar el gorro cónico típico (no llegamos), hacer compritas y degustar cafés de toda Indonesia. Ahí por supuesto que sí que estuvimos y nos fuimos con un buen chute de cafeína 🤭 Os dejo el mapa con las opciones para que podáis elegir.


Incluso tuvimos tiempo el último día para contemplar cómo expulsa sus gases el volcán en Kawah Sikidang y seguir subiendo, para deleitarnos la vista con los lagos de dos colores que se forman en el cráter y que vimos desde el mirador de Ratapan Angin.


Por cierto que llegados a esas alturas, nos hicimos amigos de altos vuelos 🙃

Pero volviendo al festival, aunque aguantamos bajo la solana para ver algunos bailes tradicionales, lo verdaderamente interesante empezaba por la noche, en cuanto nos forrábamos con toda nuestra ropa de abrigo oara aguantar el frío 😅

Y la diva máxima del festival (más de pop que de jazz) fue sin duda... ¡¡Yura Yunita!!



Tengo que reconocer que yo me emocioné vivo cuando, gracias al traductor del móvil, entendimos que había que levantar la mano derecha y abrazar al que tuvieras al lado, sobre todo si tenías la suerte de seguir teniendo a tus padres y tus amigos cerca. Y la gente siguió abrazada durante toda la canción que hablaba a la gente que tenía (o quería) viajar lejos de casa y les repería en el estribillo que siguieran caminando (Jalan pulang), pero que no olvidaran el camino a casa... 

Mientras, en la pantalla gigante, se proyectaban las imágenes del vídeo que os comparto. Podéis poner la traducción automática en Youtube, pero creo que nuestro abrazo lo sentiréis sin necesidad de entender la letra 🫂 



El festival acabó con un emotivo lanzamiento de farolillos al cielo con los deseos de todos los asistentes. Pero como no sabíamos a qué hora iba a ser, resultó que empezaron a lanzar farollillos justo cuando tiramos la toalla y nos fuimos al hotel 🤦

La suerte fue que pudimos verlo desde allí. Y con esta imagen nos despedimos esperando que, con farolillos o sin elllos, se cumplan vuestros deseos.

¡Un abrazo familia!