Saturday, 5 September 2026

Ubud: el palacio en el que siempre se baila

Esta entrada es café para los muy cafeteros. Y no de civeta precisamente.

Aquí os vamos a mostrar unos trailers de los espectáculos que hemos visto en Ubud, nuestro centro base durante nuestras aventuras balinesas. Aunque también nos atravimos a adentrarnos en el santuario de los monos ladrones de la ciudad. Pero es lo dejo para el final 😜

Para empezar, os invitamos a refrescaros un poco en el Palacio del agua de Ubud. Fijaros que ninfa más guapa nos encontramos.


Y, si no os da pereza bajar y subir escalones, os animo a que entréis en Goa Gajah, la cueva del elefante, donde conviven hinduismo y budismo.


Pero centrémonos en los espectáculos. La primera noche nos fuimos directos al palacio (que todavía está en uso) para ver una exquisita danza Legong. Silencio, que enseguida empieza...


También fuera del palacio hay espectáculos, como esta danza Kecak en la que nos resumieron la historia del Ramayana sin instrumentos, simplemente haciendo música con las voces. Y que acabó con una danza de protección del pueblo y con la danza del fuego. Eso sí, no os recomiendo poneros en primera fila 😅


Pero tenemos que volver al palacio porque por fin vamos a ver al Barong (el león, espíritu del bien) luchando contra la malvada bruja Rangda. La historia se acelera un poco al final, pero es increíble ver a esos dos artistas haciendo bailar al Barong. ¡No os lo perdáis!


Lo prometido es deuda. Si habéis llegado hasta aquí, os merecéis echaros unas risas en el Santuario de los monos -ladrones- de Ubud y ver las "interacciones" que tuvieron con Diego y con mi madre 🤭.  

Fijaros además qué poses más maravillosas tienen algunos. ¡Qué vida la de los monos de Ubud!



Y con esto y unos cuantos masajes que no os contamos por no dar envidia, os dejamos, que la siguiente entrada ya será la última con Diego viajando con nosotros y nos iremos al oeste, buscando el atardecer más perfecto de Bali para la despedida.

¡Un abrazo familia! 🫂

Tanah Lot, los mejores atardeceres de Bali

En el último día de viaje de Diego, hicimos como el sol y nos fuimos hacia el oeste, buscando el atardecer perfecto. Según la guía, ese lugar es el templo de Tanah Lot.

Pero no nos adelantemos. Para empezar bien la mañana, nada mejor que un paseo por un buen arrozal,así que nos vamos a Jatiluwih. 

Las vistas son espectaculares, así que, en cuanto Diego pare un segundo de hacer fotos, le pedimos que nos explique por qué el Subak, el sistema de regadío de Bali es patrimonio mundial. Mientras tanto, mi madre se pone manos a la obra ,:-)


Después del arrozal -lo habéis adivinado-, nada mejor que un templo. Así que nos vamos al templo familiar de la dinastía Mengwi, el Taman Ayun.

Habíamos leído que era la representación terrenal de la vida que debían llevar sus antepasados en el cielo. Quizás con esta información íbamos con demasiadas espectativas (y demasiado calor), así que, aunque también es muy bonito, nos decepcionó un poco. 

Pero dejamos que lo juzguéis por vosotros mismos.


Además, merecía la pena ir, aunque sólo fuera para entrar al museo de los Ogoh-Ogoh, una especie de ninots de las fallas que sacan en una caótica procesión antes del año nuevo (Nyepi, el día del silencio), para espantar los malos espíritus. 

No sé si funcionará, pero la verdad es que molan bastante.


Y, después de comer en otro arrozal, nos acercamos al podio de los atardeceres mundiales. Al lugar desde donde ver el mejor atardecer de Bali antes de despedirnoa de Diego. 

Ante ustedes, el "Saint Michel" de Bali, ¡el templo de Tanah Lot!


Efectivamente, nos fuimos antes del atardecer. Aún así, nos dio tiempo a ver un museo del imperio Majapahit. Y yo al menos, me llevé una bendición en el manantial sagrado del templo, tras cruzar sin sandalias por el agua, porque ya empezaba a subir la marea 😅


Y con esto nos despedimos de Diego 😢 y de esta entrada. 

¡Buen viaje, Diego! Y un abrazo, familia. 

Ya os echamos un poco de menos 😘

Friday, 4 September 2026

Besakih: en el templo madre de Bali, con mi madre ☺️

En esta entrada vamos a viajar por el este de Bali para llegar a su templo más sagrado, el templo madre de Besakih.


Pero no nos adelantemos. Antes visitaremos Goa Lawah: el templo de la cueva de los murciélagos 🦇 .

Es un templo de los dedicados más a la naturaleza (no a los dioses ni a los hombres) y donde ese día venía gente después de otra ceremonia (por ejemplo de cremación, en otro lugar) para dar las gracias a la naturaleza por haberles otorgado lo necesario para realizar ese ritual. Eso sí, rezar con el olorcillo y el sonido de los murciélagos tiene que valer el doble 😅



Después, hagamos una paradita en la playa, aunque sea para que no se diga que hemos pasado una semana en Bali sin pisar una 😅 Bienvenidos a la..."Playa Virgen".

Y ya más relajados llegamos a Amlapura y nos vamos directamente a ver Taman Ujung, el palacio del agua. Pero con estas simetrías, mejor os lo explica Diego.


Al salir del templo había una carrera de niños en barcas donde los espectadores se reían de lo lindo. Fue una suerte poder disfrutar del ambientillo.


Al día siguiente todavía nos quedaba otro palacio en Amlapura (antes de llegar al templo madre): Tirta Gangga ("agua sagrada del Ganges"), construido en 1946 por el último rey de Karangsem (la dinastía que da nombre a esta provincia y que también construyó el Palacio del Agua). 

El nombre simboliza la consagración espiritual del agua del manantial local, comparándola en pureza y divinidad con la del Ganges, pero -no os flipéis- no se traen agua desde la India.


Y por fin llegamos, con mi madre, a Besakih, el templo madre de Bali.

Es realmente espectacular. 

A mi me flipa especialmente que hubiera ya un lugar sagrado megalítico en terrazas hace dos mil años y que, alrededor del 800 dC, antes de la llegada del hinduismo desde Java, ya se adoraba aquí al dragón del agua (Naga Basuki) que da nombre al conjunto de templos (Besakih) y creían que habitaba dentro del volcán Agung. 

De hecho, cuando entró en erupción en 1962 y la lava llegó a pocos metros de los templos, pero sin destrozar ninguno, la única explicación que parecía posible es que el dragón quería demostrar su poder, pero sin destruir su propio templo.

Los tres dragones balineses pueden escupir fuego pero, además cada uno simboliza otro elemento. No pudimos llegar al templo del dragón del aire (Naga Taksaka) porque nuestro conductor no se atrevía a subir por esa carretera, pero el del agua (Naga Basuki) está en el centro y el de la tierra (Naga Anantaboga) está en el nivel más bajo de Besakih, así que venid, que os los enseñamos:


Y con estos dragones revoloteando el cielo con sus coronas en su vuelo místico sin necesidad de alas, nosotros nos volvemos a Ubud.

A ver si nos da tiempo a ver una representación del Barong en el palacio. 

Nada como estar con dragones para que te entren ganas de luchar contra una bruja malvada 😜

¡Un abrazo, familia! 🫂

Wednesday, 2 September 2026

El Barong de Bali: la lucha del bien contra el mal

En cuanto llegamos a Bali nos damos cuenta que, al menos en el centro de Ubud, hay casi más turistas que población local y muchos ¡son españoles! 

De hecho Bali parece un photocall permanente. Vas a ver un arrozal (como el de Tegallalang) y lo primero que te encuentras son sitios para hacerte la foto. Incluso columpios donde las mujeres pueden hacerse fncuentras osas con un elegante vestido de cola. ¡En un arrozal!

Y eso que había gente trabajando de verdad. El que veis en la foto, vuando terminó la terraza se enderezó y con la mano derecha simplemente quitó un poco devtierra del borde de la terraza de arriba y ya empezó a pasar el agua de una a otra.



Otra prueba de que aquí la mayoría de los turistas no vienen a ver ceremonias, es que nadie nos había avisado de un festival anual en el templo de Gunung Kawi Tampaksiring, al que llegamos por pura casualidad jisto cuando empezaba. Fijaros cómo culmina con el castañeteo de dientes del Barong para espantar a los malos espíritus frente al templo, justo antes de que todos vuelvan a entrar. Espectacular.



Tanto me gustó el castañeteo del Barong (dios prehindú, normalmente un león que simboliza la lucha del bien contra el mal, representado por la bruja Rangda), que fuimos a Mas, el pueblo/barrio del tallado en madera, a ver a Komang el último de muchas generaciones dedicadas al tallado de máscaras a que nos enseñara como las hace. 

Lo que no sabíamos es que además ¡es un magnífico bailarín. A mí me tocó representar, con menos talento, a la bruja Rangda, echando fuego por la boca 😅 No os lo perdáis:




Algún turista despistado vimos en Goa Gajah, la cueva del elefante, pero no tanto como merecería este pintoresco espacio sagrado don de conviven el hinduismo y el budismo.



Pero hay una ceremonia que sí que atrae a muchos turistas, la purificación ritual en el templo Tirta Empul, aunque lo que purifican es sobretodo su cuenta de Instagram 😅 En todo caso, tanto el templo como su leyenda son maravillosos.



Y por supuesto, no podíamos dejar pasar la ocasión de visitar una plantación de café y probar el famoso café para el que usan los granos que caga la civeta 🤭 

Aquí tenéis nuestras primeras reacciones 🙃


Y si, en vez de la calidad del café elegimos las vistas, no dudamos en irnos al crater del volcán Batur para contemplar el lago y el rastro de lava de la erupción de los años sesenta. Os lo explica Diego mejor.


Las aguas de ese lago pertenecen a Visnu y son tan sagradas que se supone que es el origen de todos los ríos de Bali y es de donde se coge el agua para las ceremonias importantes. Además, en el templo dedicado a Laksmi, la mujer de Visnú, recibimos una bendición con esa misma agua ¿qué más se puede pedir?


Con esta bendición, dejamos esta entrada sobre el centro/norte de Bali y nos retiramos discretamente para darnos un masajito en Ubud.

¡Un abrazo, familia! 🫂

Tuesday, 1 September 2026

Festival de Dieng: devolviendo las rastas a los ancestros a ritmo de Jazz

Ahora llegamos a una de las etapas más surrealistas del viaje. Nos hemos venido a un festival de Jazz en las altas montañas de Dieng. 

Surrealista no sólo porque nos toca sacar la ropa de abrigo en agosto en Indonesia, sino porque un ritual en que se cortan las rastas a unos niños para devolverlas a los ancestros ha ido rodeándose, como dicen aquí, de "música en las nubes" y atrae a gente de toda Indonesia (muy pocos extranjeros) que acampan en los alrededores.

Aunque fue el segundo día, empecemos por presentaros a los protagonistas de este evento: los niños "tocados por los ancestros" a los que les salen rastas "naturales" que no se pueden cortar hasta que el niño lo diga (eso sí, con la promesa de algunos regalos, como en nuestra primera comunión). 

Os dejo un vídeo de la ceremonia grabado desde la zona de prensa. Privilegios de tener este blog 🙃



La idea es que las rastas lleguen desde ese remanso del río (lo llaman lago) hasta el mar, así que al ver que las vasijas de barro donde estaban las rastas se hundían rápidamente, el resto las dejaron en la balsa de juncos. Al menos eso entendimos 😅 

En el festival, además de los conciertos, se podía pintar el gorro cónico típico (no llegamos), hacer compritas y degustar cafés de toda Indonesia. Ahí por supuesto que sí que estuvimos y nos fuimos con un buen chute de cafeína 🤭 Os dejo el mapa con las opciones para que podáis elegir.


Incluso tuvimos tiempo el último día para contemplar cómo expulsa sus gases el volcán en Kawah Sikidang y seguir subiendo, para deleitarnos la vista con los lagos de dos colores que se forman en el cráter y que vimos desde el mirador de Ratapan Angin.


Por cierto que llegados a esas alturas, nos hicimos amigos de altos vuelos 🙃

Pero volviendo al festival, aunque aguantamos bajo la solana para ver algunos bailes tradicionales, lo verdaderamente interesante empezaba por la noche, en cuanto nos forrábamos con toda nuestra ropa de abrigo oara aguantar el frío 😅

Y la diva máxima del festival (más de pop que de jazz) fue sin duda... ¡¡Yura Yunita!!



Tengo que reconocer que yo me emocioné vivo cuando, gracias al traductor del móvil, entendimos que había que levantar la mano derecha y abrazar al que tuvieras al lado, sobre todo si tenías la suerte de seguir teniendo a tus padres y tus amigos cerca. Y la gente siguió abrazada durante toda la canción que hablaba a la gente que tenía (o quería) viajar lejos de casa y les repería en el estribillo que siguieran caminando (Jalan pulang), pero que no olvidaran el camino a casa... 

Mientras, en la pantalla gigante, se proyectaban las imágenes del vídeo que os comparto. Podéis poner la traducción automática en Youtube, pero creo que nuestro abrazo lo sentiréis sin necesidad de entender la letra 🫂 



El festival acabó con un emotivo lanzamiento de farolillos al cielo con los deseos de todos los asistentes. Pero como no sabíamos a qué hora iba a ser, resultó que empezaron a lanzar farollillos justo cuando tiramos la toalla y nos fuimos al hotel 🤦

La suerte fue que pudimos verlo desde allí. Y con esta imagen nos despedimos esperando que, con farolillos o sin elllos, se cumplan vuestros deseos.

¡Un abrazo familia!

Sunday, 30 August 2026

Tres islas (y dos manglares) en un día: Célebes, Java y... ¡Borneo!

Por los azares insondables de las aerolíneas, nos cambiaron el vuelo de Macasar (Célebes) a Semarang (Java) y nos añadieron unas horitas en Balikpapan (Borneo) que supimos aprovechar :-)

Pero no nos adelantemos. En Macasar ya habíamos estado brevemente antes de ir con los Toraja. Simplemente dejamos las maletas en la estación de bus y salimos a dar un paseo, pero nos dio tiempo a ver el fuerte Rotterdam y la mezquita de las 99 cúpulas desde el agradable paseo marítimo con sus barquitos.



Esta vez ni siquiera entramos en la ciudad. Nos quedamos en Rammang Rammangun pueblo que está cerquita de Macasar y que es como dormir en medio de las marismas de Cádiz. 

Esa tarde, nada más llegar nos fuimos a coger una barquita por un manglar, que nos llevaba a un complejo kárstico inmenso.


Ya en tierra, salió a nuestro encuentro una familia entera de macacos moros. No sé por qué se llaman así, ya que son endémicos de la isla de Célebes...

Como os decía, a la mañana siguiente aprovechamos el cambio de vuelo para incluir la isla de Borneo en nuestro viaje. En principio la ciudad petrolera de Balikpapan no prometía mucho, pero vimos que tenía cerca un manglar y ahí nos lanzamos. 


Ya que en este viaje no íbamos a poder admirar orangutanes 😔 igual podíamos ver a los monos narigudos, una especie muy curiosa, endémica de Borneo. El problema es que no se les suele ver a mediodía, por el calor, sino a partir de las cuatro.  Pero oye, había que intentarlo.

No iba a ser fácil. Para empezar, la barca tenía estropeado el motor, así que mientras que esperamos que acabara de rezar otro barquero musulmán, nos entretuvimos con el curioso cangrejo azul, que resulta ser fundamental para mantener el ecosistema del manglar...

Cuando ya conseguimos arrancar, en vez de los monos narigudos nos encontramos con los peces andarines, un pez anfibio que, como parece imposible, os dejo que lo veáis vosotros mismos.



Cuando ya estábamos a punto de perder toda esperanza de encontrar a los monos narigudos y mi madre ya empezaba a preocuparse por llegar a tiempo a nuestro vuelo, detrás de un aserradero industrial nuestro barquero vio moverse unas ramas. Nos acercamos y allí estaba nuestro narigudo amigo, como saliendo a despedirse.

Salimos pitando (de alegría y de prisas) al aeropuerto porque todavía nos quedaba Java, la tercera isla de estas 24 horas intensas.  

Al aterrizar en Semarang, aunque nos tentó el hotel con su aire acondicionado, salimos a ver el barrio de Kota Lama, con su aire colonial y con sus apetitosos restaurantes de pescado 🤤 (aunque nos comimos el doble de la dosis recomendada y nos sentó regular 😅).

Pero como la noche era agradable, nos animamos a seguir los pasos (o la leyenda) de Mata Hari y nos fuimos a tomar un cocktail a la Marabunta...


Y ahora ya sí, lo dejamos por hoy, porque la siguiente entrada ya será ¡en el festival de Dieng!

Un abrazo, familia  🫂 


Saturday, 29 August 2026

Ruta por los distintos lugares de enterramiento de los Toraja

Ahora que ya habéis visto los principales ritos funerarios de los Toraja, ya os podemos llevar de ruta por los lugares de enterramiento con este mapa casi deshecho que usamos para orientarnos 😅

Empezemos por los nichos en la roca. Y qué mejor que empezar desde dentro del primero que vimos en Lo'ko Mata. ¿Os atrevéis?



Otro ejemplo son los de Lemo, donde además mi madre y yo nos vestimos como para ir de boda:




Una variante de estos son los ataúdes colgantes, que están sujetos a la roca de la montaña. Diego os explica en este vídeo en Tampang Allo los distintos tipos de ataúdes según sus formas: búfalo, cerdo, barco, dragón y el cuadrado simple:



Podemos seguir con los enterramientos bajo gigantescos monolitos, como este que os enseña Diego en Deri'. Imaginaos el esfuerzo para erigirlos y la matanza de búfalos de la que estamos hablando, cuya sangre se vertió bajo la roca...



El cementerio megalítico de Rante Karassik es un oasis de paz en medio de la ciudad de Rantepao.



Como ya habéis visto en el Ma'nene, los toraja también tienen mausoleos, unas casas a veces cercanas a las viviendas que tienen dentro los ataúdes y, por fuera, las fotos de los fallecidos. Como ya lo habíais visto, aprovecho para que Diego os explique, no el más bonito, sino el más variado lugar de enterramientos Toraja que hemos visto: Kete Kesu. 



Además allí pudimos ver cómo eran las antiguas cocinas y retretes de los tongkonan. A ver si sabéis cuál es cuál en la foto, porque están juntitas 😅

También allí vimos cómo tallaba un carpintero los fabulosos diseños decorativos de las casas.


Y por último, os queremos mostrar los que más nos han impresionado, los nichos específicos para bebés,  tallados en un árbol. Son solo para bebés muy pequeños: no pueden ser "enterrados" así los niños a los que ya les haya salido algún diente. El ritual de enterramiento se realiza por la noche y no se sacrifican búfalos porque se considera que el bebé sigue "viviendo" con la savia del árbol: por eso tiene que ser un árbol cercano a la casa familiar. Solo cuando el árbol muere y cae se considera que el niño finalmente va al paraíso (puya). Me recuerda a otras tradiciones africanas para aliviar un poco el dolor de los padres que pierden a un hijo tan pronto, como queriendo retrasar la tan dolorosa despedida definitiva...

Pero para que no todo sean tumbas me despido con los otros protagonistas de la vida Toraja, los gallos que nos despiertan todas las mañanas a las cinco de la mañana pero que también se usaban antiguamente para resolver disputas entre vecinos. En vez de pelearse ellos, que se peleen sus gallos. Aquí pudimos ver una prueba de la destreza de los gallos que hacían en el mercado para venderlos.



Así que, esperando que a vosotros no os despierten los gallos, ¡nos vemos en la próxima entrada!