Atravesar arenas movedizas...
Avanzar con lianas...
O sortear anacondas gigantes...
Y bañarse luego tranquilamente...
Empapándonos de este verde salvaje con pinceladas azules de mariposas gigantes, emborrachándonos con el coctail inverosímil de colores de los tucanes o con la danza originaria de estrellas en la jam session nocturna de insectos y de aves...
Al final Tomás, el chamán de la tribu siona y su "Rey del Ajé"...
Sólo tuvieron que ponernos un espejo delante para mostrarnos que la meta fue el camino y, mirándome a los ojos, añadir:
"Ya estás listo para volar"