Para todos los que no os creíais que después de cagar, en Japón sale un chorrito de agua que te limpia la zona implicada, Lolyplanet consigue la prueba definitiva.
Nada volverá a ser como antes. ¿Preparados? ¡Dentro vídeo!
Jajaja lo que daría por veros las caras.
Y ahora, de juerga en nuestra última noche en Japón!!!
Esta mañana nos hemos acercado a la bolsa de valores de Tokyo, uno de los centros del capitalismo mundial y nuestro asesor económico nos ha dado unos cuantos consejillos sobre dónde invertir. No tiene desperdicio:
Y por la tarde, nos hemos ido en barquito a la isla de Odaiba. Escuchemos a una parejura que pasaba por allí:
Y desde allí una imagen increíble de Tokyo: la torre de Tokyo (copia de la torre Eiffel), el puente copia del de San Francisco y la guinda: una estatua de la Libertad. Es impresionante que los símbolos de una ciudad sean copia de otras ciudades. Y que las ciudades de Japón no tengan un centro reconocible.
Pero sea como fuere el espectáculo es digno de ver. Aquí os dejo una muestra. Y preparaos para la próxima entrada ;-)
Desde el Starbucks más céntrico de Tokio (ya, yo tampoco se qué hago en un Starbucks...) os mostramos el cruce más famoso, aunque me equivoque al decirlo: el cruce de Shibuya!
Después de esta marabunta de gente nos fuimos a pasear por el barrio y nos encontramos con esto:
Sentimos las molestias pero tenemos que cortar la emisión... Eso deberíamos hacer, pero los reporteros de lolyplanet siempre van un paso más allá ;-)
Ya metidos en harina, nos fuimos al barrio rojo de Shinjuku, donde a parte del despliegue de luces de neón, no nos dejaron entrar a sitios llenos de fotos con caras de jóvenes (que parecían haber metido el dedo en un enchufe a juzgar por sus peinados) porque era "only for japanese".
En fin, que hay sitios donde ni siquiera un reportero de la lolyplanet puede pasar.
Os escribo arrebujado en mi edredón del santuario sintoísta donde nos alojamos. Desde que hemos llegado a Takayama con ganas de vivir sus fiestas y procesiones, no ha parado de caer el diluvio universal.
Pero no adelantemos acontecimientos. Ayer al volver de Hakone, donde cojimos un barquito por el lago y vimos el tímido e impresionante monte Fuji, teníamos por delante la "sacrificada" tarea de pasar toda la noche de empalmada hasta coger el tren de las 6:26 am. Eso implicó subirnos a la torre de Tokio, burda copia de la torre Eiffel y sin embargo símbolo de la ciudad (qué país!) y ver una ciudad inmensa y llena de rascacielos pero sin ningún centro, ningún lugar de encuentro reconocible entre tanto gigante despistado de cristal...
De ahí largo paseo entre cochazos de lujo hasta cenar en la zona de marcha preferida de guiris y expatriados, el Roppongi. De ahí fuimos a un bar donde la Lonely dice que tienes que pedirte una cerveza y observar cómo se liga con japonesas. Nosotros sólo vimos cómo un guiri se liaba con su novia y con la de su amigo japonés, ambas occidentales, y la técnica no la acabamos de pillar. Tras otro bar fuimos al lugar sagrado para los japoneses (al menos adolescentes y jubilados), su medio natural: el karaoke! No hay palabras para describirlo, así que mejor lo veis por vosotros mismos ;-)
Después de eso huimos a la estación de tren y partimos rumbo a la fiesta religiosa de Takayama. Al fin íbamos a poder dormir un poco en el trayecto. Pero de pronto la voz de Cristina nos despierta y nos vemos completamente rodeados de japoneses que nos miran con cara de pocos amigos. Entre el sueño y el pánico entendemos a duras penas que nos habíamos equivocado y habíamos cogido las entradas para esos asientos, sí, pero del día anterior!!
En fin que tras esta palicilla y sus peripecias llegamos a Takayama y... se pone a llover! Ni el sueño ni la lluvia nos detienen, así que dejamos las mochilas en el santuario sintoista en que nos albergamos y partimos entre el diluvio hacia el templo:
Ahora ya estamos sequitos tras una buena ducha, en mi caso al estilo japonés. Es decir, desnudo junto a unos cuantos japoneses, sentado en un taburete y con un cubo. Y además con una bañera central también comunal, para darse un buen baño de agua caliente como el de hoy.
Antes de despedirme, sólo pediros que recéis a la diosa máxima del sintoísmo: la diosa del sol, Amaterasu para que vuelva con nosotros. Dulces sueños!
Bueno, chavales, tras el paraíso del onsen vino la claustrofobica realidad de un hotel cápsula en Tokio. Para los que no creían que yo podía caber en una de esas cápsulas, aquí esta la prueba:
Y de la cápsula, "directos" a Hakone para ver el monte Fuji. Vamos que solo tuvimos que cojer metro, tren, tren, funicular, teleférico y barco para el lago ;-) Incluso tuvimos que soportar el terrible olor de las minas de azufre. Veamos como lo define Dani:
Y por último una foto que me encanta del museo nacional de Tokio. Un hombre de unos doscientos años se acerca a un biombo donde hay pintado un hermoso paisaje. Se aproxima hasta donde el cristal se lo permite, entorna los ojos como buscando al final del sendero algún viejo amigo y al no encontrarlo... saca unos prismáticos!! Impresionante. Un abrazo desde el país donde todo es posible.
Pd: Alguien se imagina por qué hablamos de los vascos de Asia???
Como pedíais mas, pues allá va. Para que veáis lo fácil que es orientarse en el metro de Tokio y la "agradable" musiquita que escuchamos constantemente ;-)
En el tren, además, entra una horda de limpiadores y con precisión Suiza lo dejan todo perfecto en un santiamén. Luego salen, hacen una reverencia y te desean buen viaje. Igualito que en Espana, como muestra la cara de Diego.
En otras entradas podemos hablar de si los japoneses son los vascos de Asia, del culto a la infancia (como en Occidente a la juventud o como antes a la edad adulta), del chorrito que sale de los retretes para limpiarte el ojete :-()
Pero ahora nos vamos a dar un baño de agua calentita rodeados de montañas en el Onsen de Takaragawa...
Ahora voy a comer un bol de arroz en la antigua capital de Kamakura. Entre el gran Buda y los templos que quedan para la tarde.
Ayer fuimos al barrio freakie, con sus sexshops, las cafeterías donde supuestamente te llaman "amo" (a nosotros no!!!!) maquinitas de juegos y mucho Manga.
Pero me quedo con mi siesta en un parque de tokio, contemplando la casa del te y sonando con un venerable anciano oriental que me decía "no vayas a pescar donde no hay peces" ;-)
Hola camaradas. Este blog pretende ser un anecdotario de mis viajes, los viajes de loli. Porque me gusta contar mis batallitas y me figuro que a vosotros leerlas. Espero que disfrutéis con ellas. ¡Un abrazo!