El título de la entrada es una frase de N.P. Van Wyk Louw grabado en piedra en un gigantesco monumento de granito representando esta lengua como un puente entre dos mundos. Y uno está tentado de creerlo, rodeado de estas maravillosas laderas cubiertas de viñedos...
Pero volvamos donde lo dejamos. A la mañana siguiente fui con Vouyu de compras a Mr Price ;-) y me compré 6 camisetas iguales, seis calcetines, seis... y una mochila. Mientras él iba cargando con todo como podía ;-)
Desde que dejé la mochila en casa de Graham, todo se vuelve un poco confuso. Cada noche cenando y durmiendo en casa de alguno de sus amigos, conociendo a jóvenes doctorandos en literatura africana entre cervezas y terminando no sé como, hablando del último poema de amor de Lorca descubierto hace poco... Y por la noche otra cena, otra casa, y una mañana me encuentro en la antigua universidad para mestizos de Western Cape hablando con uno de los profesores que me va convenciendo poco a poco de que no existe una literatura africana, ni una sudafricana, "escribir es escribir", "aquí todos los poetas querrían ser Pablo Neruda"... Y tras una hora de tirarle de la lengua le pregunto "Y la literatura oral, influye en la escrita actualmente? NO, me responde tajante, pero si quieres preguntar escaleras abajo, en el departamento de Xhosa... Ni corto ni perezoso bajo, repito la misma pregunta y una mujer encantadora me responde "POR SUPUESTO QUE SÍ!!!" ;-) Esto va a ser divertido
Finalmente vuelvo a caer en casa de Graham. Tras una ducha relajante y un sofá esperándome con los brazos abiertos aparece Graham "Te apetece una cerveza en un jazzbar?" Bueno, dado que tienes que trabajar mañana... Nuevo error. La jam session fue una pasada porque estuvimos sólo nosotros con el saxofonista y el cantante/teclista. Imaginaros escuchar la de "toca otra vez viejo perdedor" pero en inglés y sin Ana Belén y en pleno centro de la Ciudad Madre. Pero de repente el local se llenó de gente, a Graham se le olvidó lo de UNA cerveza y se nos fue de las manos, otra vez dormir en casa de otro amigo, nuevas risas con su compañero de piso indio contando batallitas y por la mañana me despierto entre ronquidos con la mano del amigo en mi cadera y Graham atravesado bocabajo, todos en la misma cama! Esto debe ser "la magia de África" ;-)
Para compensar tanto desenfreno, acepto para el fin de semana la invitación de una pareja adorable de jubilados que me adopta inmediatamente y me alimenta como si fuera un hijo que acabara de volver de la guerra. El primer día salimos en busca de las ballenas a un sitio que, gracias a que entendí mal, para mi siempre será "Armonía". Así que estuvimos contemplando ballenas en Armonía. Desde las rocas, con el viento rugiendo como un dios envidioso mientras el Sol nos calentaba las espaldas y cubría la escena de un halo sagrado. Imaginaros contemplar la inmensidad del mar esperando ver a los mamíferos más grandes del mundo venidos desde el polo sur para jugar delante de nosotros... Por no hablar de los pingüinos pasando por debajo de la valla e imitándome mientras yo hacía giros con la cabeza. O la cata de vinos, o la de chocolates, o las fresas...
Así que cuando en el camino de vuelta comenté lo apropiado de que estuviera sonando la primavera de Vivaldi ahora que empezaba la primavera, no me sorprendió que Chris señalara las nubes resplandecientes de sol y me dijera "pues yo me estaba acordando de la película que vimos ayer cuando Michelangelo (Charlon Heston) mira el cielo y tiene la idea para pintar la capilla sixtina", ésa donde el Hombre aparece creado sin miedo, ni codicia y Dios es como un padre que le suelta de la mano y le anima a cumplir sus sueños...
En ese momento no me extraña que hayan dicho de Sudáfrica: "el mundo en un sólo país". Y a ellos no parece sorprenderles estar cenando una tortilla española :-). Buenas noches, mundo!