La primera impresión -aparte del pegajoso calor húmedo y la contaminación-, fue que, para lo cerca que estábamos del centro había bastante suciedad (callejuelas irregulares sin espacio para peatones, basura por el suelo y puestos callejeros saludándote con el crepitar y el olor de la fritanga).
Pero en cuanto hablamos con algunos indonesios, por ejemplo para enterarnos que el Monas (la antorcha gigantesca que es su monumento nacional) estaba cerrado por la preparación del día de la independencia, ya mejoró nuestra percepción. Y justo a tiempo, porque unos estudiantes de instituto me entrevistaron para un trabajo de clase :-)
Por cierto, entrar en la plaza Merdeka (ya sé a qué suena el nombre, pero significa "Independencia"), con este calor y esas calesas de caballos que véis en la foto, era como pasear por el centro de Sevilla 🤭
Como estaba cerrado, estrenamos Gojek, la app de taxis, y nos fuimos a Kota Tua, el "centro" de la antigua Batavia durante la colonización holandesa. El primer día, en Kota Tua vimos sólo el museo de las marionetas (wayang) que usan para el teatro de sombras, porque teníamos que salir pitando si queríamos llegar al Museo Nacional.
¿Y por qué no nos queríamos perder ese museo? Pues porque allí estaban esperándonos los huesos del "hombre de Java", los primeros encontrados de la especie que luego se llamaría Homo erectus erectus.
Y quizás igual de famosos son las versiones pequeñas de hombres ("hombre de Flores") y elefantes (Stegodon trigonocephalus) y una de las primeras pinturas rupestres figurativas en las que, además, podemos ver teriántropos (figuras que combinan características humanas y animales) en una escena de caza. ¡Flipante!
Pero no nos quedemos en la Prehistoria. En el museo recorrimos a toda prisa las raíces del culto a los antepasados, del hinduísmo-budismo y el Islam que nutren este caleidoscópico archipiélago de islas y creencias que es Indonesia...
Y quizás la mejor muestra de la fusión de esas tradiciones y de la traumática historia de colonialismo y lucha por la independencia, sea este Gunungan (la "marioneta" con forma de montaña o árbol de la vida que representa todo el cosmos y se usa para marcar el inicio y fin de la obra, los cambios de escena o elementos de la naturaleza):
En este caso vemos a un toro salvaje "banteng" (el pueblo javanés/indonesio) luchando contra un tigre (el colonizador europeo neerlandés). Este Gunungan se usaba en representaciones de wayang en tiempos coloniales para insuflar este mensaje de rebeldía.
De hecho Sukarno, el que llegó a ser primer presidente de Indonesia dijo: «Indonesia es como un banteng; se le puede guiar pacíficamente, pero una vez que se levanta furioso, ninguna cadena colonial lo puede detener».
Y ahora, inspirados por la figura de Sukarno y su "Proclamasi" de independencia en 1945 (hace 81 años) con una bandera cosida a retales por su mujer (aunque para la independencia real de 1949 hubo que coser muchas más heridas), venid con nosotros para intentar llegar, tras un día buscando los vestigios de la antigua Batavia, a la plaza Merdeka donde nos espera el actual presidente de Indonesia.
Antes de quedarme dormido, quiero que os hagáis una idea de la influencia de Sukarno 81 años después. Para eso, basta con que no acerquemos a las seis de la tarde a un punto entre la mezquita y la catedral de Yakarta, que se miran la una a la otra como si estuvieran conversando amigablemente entre ellas, y nos paremos a escuchar...
Ahora sí, buenas noches y... ¡Merdeka!!
2 comments:
Sois los mejores!!
!Elefantes pequeñas!
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